viernes, 24 de febrero de 2012

De cómo armar un rompecabezas cuyas fichas o no están o no encajan por ser de otro o, simplemente, porque ni fichas son

El presente texto de Jochi Muñoz fue leído por él, el miércoles 22 de febrero de 2012, en el conversatorio "La historia reciente del performance dominicano", dentro de la programación del Festival Internacional de Performance INDEPENDENCE-DO, 2012. Auditorio del Museo de Arte Moderno, Santo Domingo, Rep. Dominicana. Lecturas de: Geo Ripley, Pascal Meccariello, Jochi Muñoz y Eliú Almonte. Moderador: Amable López Meléndez.


De izquierda a derecha: Pascal Meccariello, Geo Ripley, Amable López Meléndez, Jochi Muñoz y Eliú Almonte
(Foto: José Ramia)
 

            Festival Internacional de Performance INDEPENDENCE-DO, 2012
Museo de Arte Moderno
Santo Domingo, Rep. Dominicana
Miércoles 22 de febrero de 2012



De cómo armar un rompecabezas cuyas fichas o no están o no encajan por ser de otro o, simplemente, porque ni fichas son


I

De cómo quien subscribe comprendió que un comentario de Marily Gallardo es una ficha a encajar


Perpleja, Marily Gallardo, artista dominicana de la escena y PREMIO en la XVII Bienal Nacional de Artes Plásticas, en 1990, y en la XIX, en 1994, en Categoría libre, me hizo la observación que lo que ella hacía a principios de los ´90 nada tenía que ver con lo que hacemos ahora los performeros en ejercicio. Esto me lo manifestó a la salida del panel “Una nueva mirada a la performance”, efectuado en el Auditorio del Museo de Arte Moderno (MAM), el viernes 9 de agosto de 2009, como parte de los eventos teóricos de la 25 Bienal Nacional de Artes Visuales.

Más, aún, la Gallardo se extrañaba de que en el panel no se hubiese tocado lo referente a, en sus palabras, “¿qué pasó que las cosas cambiaron?”, y desilusionada se preguntaba “¿por qué no se reflexionó en torno a ello?”. Vale señalar que esta artista está alejada del quehacer del performance, desde hace años, y dedicada a su oficio de bailarina, coreógrafa, profesora, investigadora de los aportes afro a nuestra cultura, encaminando todo esto, en los últimos años, a la gestión cultural de un proyecto que desarrolla en la comunidad de Los Mercedes, próxima a Villa Mella.

       
En el evento citado, intervinieron como panelistas Dionis Figueroa, artista plástico y performero dominicano residente en Puerto Rico; Geo Ripley, artista multifasético; Clara Caminero, historiadora del arte y, a la sazón, curadora del MAM y Sayuri Guzmán, también historiadora del arte, artista del performance y PREMIO de esa Bienal. La moderación estuvo a cargo de Amable López Meléndez, crítico de arte y Curador del MAM.
                                       
En su intervención, el señor Figueroa, se dedicó a señalar la diferencia entre el quehacer teatral y el del Performance Art. Se alinea, sin dudas, en la radical posición que al respecto tiene el venezolano Carlos Zerpa, performero e investigador, quien de manera lacónica, tajante, taxativa, lapidaria, asevera que “el Performance NO es teatro”.

Geo Ripley, por su parte, hizo un recuento de su desempeño como artista del performance, de más de tres décadas.

Clara Caminero y Sayuri Guzmán, quienes conforman el proyecto de curaduría independiente Arte-estudio, presentaron en conjunto una ponencia historiográfica en la que trataron, en su primera parte, sobre los artistas fundamentales que incursionaron en el performance desde los años ´60 a los inicios de los ´90, entre los que señalaron a Soucy de Pellerano, Silvano Lora, Orlando Menicucci, Yi-Yoh Robles, y los ya mencionados, Dionis Figueroa y Geo Ripley.

En la segunda parte de su intervención, se refirieron, específicamente, a nueve artistas en pleno ejercicio, de los cuales conocen bien sus propuestas porque han participado en eventos organizados por su colectivo. Estos son: David Pérez Karmadavis, Fermín Ceballos, Sayuri Guzmán, Lina Aybar, Citlally Miranda y José Pión (que por lo general trabajan juntos en sus propuestas de performance y/o arte sonoro, aunque siguen carreras independientes al trabajar en otros medios), Francis Taylor y Jochi Muñoz.

En el turno de las preguntas y comentarios por parte del público, Miguel Ramírez, artista plástico, performero, actor, y PREMIO en la 25 Bienal (y en otras anteriores), señaló que en su ponencia Caminero y Guzmán no realizaron un análisis a consciencia de la evolución del Performance, y que omitieron nombres con méritos para haber sido incluidos. Es decir, que faltaron fichas (esta expresión la digo yo).Tal es el caso, señaló Miguel, de Marily Gallardo.

Esto nos lleva al inicio del presente texto, cuando la Gallardo, perpleja y llena de dudas, me comentó lo ya señalado.


II

De cómo quien subscribe llegó a eso que se llama Performance, y que casi nadie sabe qué carajo es


Corría el año 1981 cuando por vez primera me vi participando en algo que se denominaba performance. En efecto, Geo Ripley cursó una invitación al Ballet Folklórico Dominicano, dirigido por Fradique Lizardo, para que varios de sus integrantes participaran en la pieza Símbolos sincréticos que presentaría en el programa televisivo “El gordo de la semana”, conducido por Freddy Beras Goyco, en Color Visión, canal 9.

Durante la realización de la pieza Geo fungía de narrador, mientras, Juan Valoy pintaba sobre un gran papel extendido sobre el suelo, a modo de lienzo (que ahora me hace pensar en el action painting, de Pollock y en las Antropometrías, de Klein), a la vez que los bailarines evolucionábamos con movimientos libres, improvisados sobre el soporte, lo que hacía que lo pintado por el artista se fuera modificando. En un momento, Geo empezó a pintarnos el cuerpo, y, luego, también nosotros lo hicimos unos a otros. Enriquecedora experiencia para mí, en ese entonces, y de grata recordación, en éste.

Durante las décadas de los '80 y '90, en el imaginario del público estaba presente esta forma de hacer performance que, por lo general, involucraba a artistas de la danza, a teatristas, a músicos (generalmente, percusionistas), y en los casos en que autor del mismo fuera pintor, éste, por supuesto, tenía un rol predominante, como en el caso de la pieza de Ripley ya citada. Y en casi todos los casos que recuerdo, tenían un marcado carácter espectacular.

Se dio el caso de un grupo de amigos, tanto estudiantes como recién graduados de teatro, que crearon una serie de “performance” sin que intervinieran pintores, aunque, en ocasiones, fueron preparados a pedido de estos para ser realizados la noche inaugural de sus exposiciones pictóricas. Lo creado, como cabría suponer, estaba muy apegado a la formación teatral, y en ocasiones, dancística, de sus creadores y/o ejecutantes. Entre estos jóvenes, recordamos a: Bethania Rivera, Loraine Ferrand, Francis Taylor y Juancito Rodríguez, entre otros. En la actualidad, los cuatro se dedican al teatro, mas, Loraine ha estado involucrada, también, en algunas acciones performáticas, y sólo Francis, se ha planteado ser, a la vez, artista del teatro y artista del Performance Art.

El resultado de lo creado por ellos, eran piezas a las que se les podía aplicar, sin dudas, el término performance en el sentido amplio dado al mismo en el ámbito anglosajón, por ser una representación artística; mas, no en el sentido de lo que se conoce fuera de ese entorno geográfico, como Performance Art o arte de acción. Esto es, algo que, además de ser en vivo, ocurra en un lugar y tiempo presente (en el ahora), y que, sobre todo, en el que no se represente una cosa, sino, que se presente.

Volviendo a la obra de Marily Gallardo, a la de Bienal de 1990, y que tuviera como co-creadora a la artista canadiense Marlen Saint-Pierce, ésta fue el resultado de muchas horas de entrenamiento corporal y ensayos. Exploraron el uso del espacio, el manejo de la energía, la interacción de los cuerpos y el manejo del peso. A mi entender esta pieza es, también, un performance en el mencionado uso del término entre los anglosajones. Esto es, representación artística; danza en éste caso; no performance, en el sentido de Performance Art o arte de acción.


III

De cómo quién subscribe echa de menos no tener a la mano las fichas precisas que le permitan tener una panorámica del desarrollo del performance, y de cómo se rompía, literalmente, la cabeza (pero desistió) pensando en cuándo ocurrió el clic que hizo que lo que hacen ahora los performeros nada tenga que ver con lo que hacía Marily en los ´90


En la vida todo es un continuo; una serie de eventos que se solapan unos a otros, que conviven un tiempo, manteniéndose algunos por un lapso considerable; que languidecen algunos, para luego reavivar su llama y mantenerse o desaparecer lenta o rápidamente, y que dan paso a otros tantos. Por ende, no es posible fijar un hecho o un momento preciso como el final o el inicio de cualquier época, fase o movimiento.

                                                        Jochi Muñoz (Foto:José Ramia)

Por tanto, no es posible considerar que bastó un solo clic para que los performeros que ahora “hacen cosas diferentes a las que hacía Marily” hayan surgido en el ámbito artístico dominicano.

Lamento, realmente, que no dispongamos de una historiografía completa del performance, sin la cual no es posible saber a ciencia cierta quiénes hicieron cosas, en qué año, con quiénes trabajaron, qué temas abordaron, qué formación tenían esos artistas…, y a partir de lo cual insertar ese quehacer en el panorama cultural y social de nuestro país, y poder, así mismo, contrastarlo con lo que se hacía en otras latitudes. Sin conocer esa historiografía, al intentar hablar de algo o alguien, se producirán omisiones o se incurrirá en imprecisiones que entorpecerían un proceso de análisis concienzudo.

Además de Soucy, Silvano, Geo, Orlando, Yi-yoh, y, posteriormente, Miguel Ramírez, Ingrid Madera, Charo Oquet, Raúl Recio…, hay que saber quiénes más incursionaron en la disciplina. Comprobar si algunos de ellos hacían también cosas diferentes a las que hacía Marily. Recordamos a Silvano, quién además de la realización de sus murales efímeros (que él, llamaba “procesos creativos”), ocasión en que se hacía acompañar de percusionistas y bailarines, realizó también acciones alejadas de ese despliegue escénico que involucraban estos, tal como la realizada el 30 de enero de 1992, cuando se embarcó en el río Ozama, junto con otra persona en sendos cayucos, para acercarse a las réplicas de las tres carabela de Colón que, con motivo de las celebraciones del “V Centenario del Descubrimiento y Evangelización de América”, habían arribado a nuestro puerto. Silvano no fue indiferente ante este hecho, y llevó a cabo tal acción en protesta ante esta efeméride.

El caso también de Orlando Menicucci, del que no tengo el dato preciso, sólo una vaga referencia, pero que lo traigo a colación para que él mismo, u otros, aporten los detalles pertinentes. Se trata de la acción que realizó en sus días de estudiante, en la hoy Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, c. 1970, en Santiago, en la que utilizó un marco, tras el cual accionaba.

He de señalar, que ya en los ´60, en EE. UU. se hacían cosas con las que se emparentan mucho de lo que hacen los performeros, actualmente, en nuestro país. El mayor énfasis puesto en el concepto, como ocurre en las nuevas tendencias no pictóricas, al parecer fue tenido en cuenta por aquellos artistas (de la plástica o no) interesados en trabajar con su cuerpo. Así, todo ese carácter espectacular de las piezas, esto es, la conjunción de danza, música, actuación, el empleo de parafernalia llamativa, el accionar mismo del pintor…, no prendió entre una parte de los performeros de nuestro país, a favor de una obra más recogida, más contenida, por así decirlo, donde el artista “sacrificaba” todo ese despliegue de recursos humanos y de efectos teatrales, en pro de una destilación del concepto per se.

No fue que lo que hacía Marily cambiara con el tiempo, que deviniera en algo diferente, sino, que es otra cosa, otra manera de accionar, otra manera de jugar al performance. Antes, durante y después de Marily, sí se hacían esas cosas diferentes a la que ella hacía. Y tan válida es una manera como la otra.

Se hace perentorio que las personas con investigaciones en el área, ya hechas o a medio hacer, las den a conocer, como también, aquellas que poseen un acervo valioso de información en sus cabecitas (fichas), las compartan por el medio que sea.

Dicho esto, señalo algo que para mí fue fundamental. Con la llegada del Internet, nos embarcamos en la aventura de estar en contacto con acontecimientos de los que sólo teníamos referencia por los escasos medios impresos o grabaciones que encontráramos o por referencias orales de algún amigo o conocido. Aún recuerdo los pedidos en préstamo de mis amigos de un VHS (bastante mal grabado, por cierto) que poseía, con fragmentos de algunas de las piezas de Pina Bausch, la alemana creadora de la danza-teatro. Ahora, podemos acceder a casi todo su repertorio colgado en Youtube. Y lo mismo ocurre con la documentación de los performance históricos.


IV

De cómo quién subscribe va a dedicar los escasos minutos que le restan para armar las fichas de lo que en realidad Eliú le solicitó: El estado actual del performance en la Capital


Sin dudas, que desde ese 1981, en que participé en la pieza de Geo (mi bautizo en el performance), han pasado cosas positivas en el devenir de la disciplina. Entre ellas, la abolición, en 2003, de la horrorosa e ¿irresponsable? Categoría libre (donde caía cualquier cosa que no fuera pintura, dibujo, escultura, grabado, cerámica, fotografía… ) de las bases de la Bienal Nacional, y la consiguiente creación de las pertinentes para las disciplinas antes revueltas en aquella. Con esta reestructuración, al performance se le ha ubicado en la llamada Acciones plásticas (que incluye las acciones visuales, sonoras y performáticas).

Sí fue desalentador que en la Bienal de ese año, como en las dos subsiguientes, no fuera incluido ningún performance entre las obras seleccionadas. Las razones, que conocimos de modo extraoficial, nos dejaron, aún, más desconcertados que el mismo hecho de no haberse tomado en cuenta la disciplina. En cambio, sí lo fue una de las piezas incluidas, junto con el performance, en la categoría Acciones plásticas, en la edición de 2007. Se trató de una acción sonora, de José Pión, que alcanzó a ser PREMIO, a la que se adjudicó el mismo calificándola de “acción performática”, y no sonora.

A partir de 2009, al performance volvió a sonreírle la oportunidad en los concursos, ya que en la 25 Bienal de ese año y en la de 2011, la disciplina no sólo estuvo representada entre las obras seleccionas, sino que algunas alcanzaron a ser premiadas. Así, en 2009, fueron seleccionadas piezas de Francis Taylor, Sayuri Guzmán y José Pión, como también, un video-performance, de Jochi Muñoz. Lograron premios, la de Sayuri, Toda la verdad, y el video-performance díptico, de Jochi.

En la 26 edición de la Bienal (2011), fueron seleccionadas piezas de Eliú Almonte, Elvin Díaz, Sayuri Guzmán, Jochi Muñoz y David Pérez Karmadavis, logrando premio la pieza La casa, de Eliú.

Por igual, en la revisión de las bases para el Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, del año 2010, se incluyó al performance. ¡Bravo! Fueron seleccionados dos, uno de Sayuri Guzmán y el otro David Pérez Karmadavis.

En otro orden, es digno de resaltar el papel que desde 2004, año de su fundación, viene desarrollando, el ya mencionado proyecto Arte-estudio, surgido, según expresan sus creadoras, “de la necesidad que enfrentan los artistas dominicanos, principalmente los emergentes, para realizar propuestas artísticas en instituciones o espacios establecidos”, encargándose, desde sus inicios, de realizar curaduría, coordinación y producción de exposiciones, encuentros de performances, como además, la realización de conversatorios y talleres. En reiteradas oportunidades han contado con el apoyo del Centro Cultural de España.

Otro espacio curatorial surgido más recientemente, en abril del 201l, es el El Salón Grupo Curatorial, regenteado por Aurora Martínez, Michelle Ricardo y Raphael Rosario, quienes expresan que: “El Salón cree en la necesidad de conectar arte y comunidad para impactar positivamente la calidad de vida de sus habitantes”, por lo que entre sus responsabilidades están la de curar, organizar presentaciones de arte, realizar talleres. Precisamente, organizaron el Taller Autología del Performance, a cargo de Josefina Báez, artista dominicana de la escena y la literatura residente en EE. UU., llevado a cabo con el respaldo del Centro Cultural de España, en diciembre pasado.

Tenemos, también, el proyecto Arte de Incertidumbre –Miami/Santo Domingo, con tres ediciones realizadas en la Capital, el que es organizado y producido por Edge Zones, dirigido por Charo Oquet. Esta es una organización sin fines de lucro, localizada en Miami, cuya programación abarca una amplia gama de los medios contemporáneos: fotografía, instalación, pintura, performance, arte sonoro, escultura y video.

Continuando con la mención de celebraciones realizadas en la Capital, no podemos dejar de referirnos a esta segunda edición de INDEPENDENCE-DO, cuyo pueblo natal, Puerto Plata, decidió compartir con Santo Domingo la sede del mismo. Cuenta, esta vez, con el apoyo de Museo de Arte Moderno y el Centro Cultural de España.

Tras mencionar estas cosas que van abonando, sin dudas, el terreno donde se planta el performance, se podría creer que el mismo se cosecha a granel. No. Es cierto que él está vivo, que él respira, pero se requiere aún más, mucho más, tanto de lo que recibimos como de lo que ofrecemos.

En la medida en que nos profesionalicemos, en esa misma medida podremos demandar más apoyo, y, más aún, y más importante, concitaremos mayor respeto por el oficio. No basta con pararnos y hacer dos cosas, y ya eso es un performance, si ese “hacer dos cosas” no está sustentado en un proceso de conceptualización sólido que haga que lo que emprendamos se sostenga en pie. Nunca será suficiente lo que podamos leer, estudiar, ver…, siempre se requerirá más.

El año 2006 es fecha clave en la historia del Performance, en Rep. Dominicana. La Facultad Latinoamericana de Estudios Sociales (FLACSO), ofreció un Diplomado en Estudios de Performance, coordinado por la Dra. Maja Horn, en el cual, durante las horas de trabajo, y voy a personalizar lo que diré a seguidas, fui comprendiendo y asimilando una serie de cosas con las que había estado en contacto, pero que a la luz de las discusiones y reflexiones, pude reafirmar algunas de ellas, y reconsiderar otras tantas, y aprender muchas más. La vía que venía buscando, desde hacía varios años, para encaminar mis procesos creativos por otros senderos, se me abría finalmente.

En la actualidad, aquí en la Capital, no se estila realizar piezas al modo de Silvano, Geo, o Marily, aunque la gama de propuestas es variopinta. A partir de 2000, fue cobrando fuerza entre un grupo de artistas el hacer performance con la consciencia de que éste NO es teatro, aunque sin llegar a extremos de inflexibilidad. El más antiguo de que tengo conocimiento, es Reality Show, de Francis Taylor, realizado en el Centro Cultural de España, en 2000.

Recordemos que Francis venía haciendo performaces desde mediados de los ´90, pero en la década siguiente encausa su manera de hacerlo, fruto de sus lecturas, y en gran medida, gracias a, ¿paradoja?, un taller de artes escénicas. Se trató del primer Taller de Integración de las Artes Escénicas (1996), impartido por el director y gestor español, Guillermo Heras, traído por el Centro Cultural de España (¡otra vez el Centro!).Tanto a Francis, como a muchos más, esta experiencia le marcó: Le amplió la visión de cómo considerar las cosas; de hacer arte experimentando y asimilando sensaciones inéditas para llevar adelante su trabajo actoral, y, más todavía, a CONCEPTUALIZAR las cosas. Y esto último lo extrapoló, posteriormente, a su quehacer performático. A partir de la mencionada pieza Reality Show, él desarrolla una serie de piezas visualmente hermosas pero que demandan del espectador voluntad para ver el cuerpo del artista sometido a situaciones nada placenteras. Duras, sí, ya que hablan de pérdidas y de carencias, pero en las que se vislumbra siempre una esperanza de curación de las heridas.

De entre todos los artistas que se perfilan en la década de 2000, no es posible dejar de mencionar a cuatro de ellos, por la calidad y constancia en su trabajo: David Pérez Karmadavis, quien inicia su incursión en la disciplina, articulando unas piezas de un fuerte y comprometido sentido social, tocando en gran parte de su obra el asunto de las relaciones domínico-haitianas; Fermín Ceballos (a quien nos gustaría ver accionar con más frecuencia), con piezas donde se pone a prueba su resistencia física, en pro de comunicar una verdad; Sayuri Guzmán, con una variada gama de temas, los que aborda y resuelve de una manera aguda; Lina Aybar, artista de una exquisitez formal en sus piezas, y que encierran un contenido que le toca, tanto el alma como el cerebro, al espectador.

Por igual, encontramos en la ciudad, artistas que desarrollan sus piezas con marcados tintes teatrales, llegando a la creación de personajes que llevan hacia delante lo que se quiere comunicar. Citamos aquí algunos de los trabajos de los teatristas Víctor Datt y Hamlet Bodden. Algunos de la nueva camada de jóvenes poetas y literatos se han involucrado, también, en la creación de acciones performáticas, en la línea de lo teatral. Citamos entre estos a Alexéi Tellerías. Polibio Díaz, fotógrafo de larga data, por su parte, le ha dado por jugar al performance de un modo que satisface también el paladar de los asistentes, que de meros observadores pasan a ser agradecidos comensales, con sus piezas que giran en torno a la comida. Mientras, José Pión, sigue experimentando con sus grabaciones y mezcla de sonidos, a los que agrega ahora efectos de luces.

Son muchos más, realmente, los artistas y estudiantes que se sienten movidos por expresarse a través de este medio, y que tienen, al igual que los mencionados en este texto, la responsabilidad de continuar enarbolando el hecho de que el Performance dejó ya de ser el Patico Feo. Sólo me resta pedir a los estudiosos e investigadores que aporten sus fichas, las apropiadas, las que encajan, y que permitirán, pues, armar el rompecabezas.

Finalmente, sólo mencionaré el nombre de una ficha a la que debemos prestar atención en lo futuro: Nancy Vizcaíno.

Señores, que la imaginación sea su límite, pero el conocimiento e investigación, la zapata.

¡Buenos días!

                                                                                                                        Jochi Muñoz

miércoles, 4 de enero de 2012

Francis Taylor y Jochi Muñoz en Agenda Vicini 2012





El Grupo Vicini lanzó su agenda 2012, Visiones de mundo/ Evolución y formación de artistas dominicanos, la cual está dedicada a resaltar a artista de diferentes disciplinas. Nos llena de alegría que se haya tomado en cuenta al Performance Art entre las mismas, y honra a Francis Taylor y a Jochi Muñoz, el haber sido los seleccionados de esa.

(Fotografías agenda: Nicole Sánchez / Producción general: Giovanna Bonnelly y Nicole Sánchez)


viernes, 5 de agosto de 2011

Obras seleccionadas 26 BIENAL NACIONAL DE ARTES VISUALES

El Museo de Arte Moderno, de Santo Domingo, Rep. Dominicana, dio a conocer la noche del pasado viernes 29 de julio, la lista de las 109 obras seleccionadas (entre 450) para participar en la 26 Bienal Nacional de Artes Visuales, y tengo la dicha de que el performance que sometí, Reeducando a Jochi: Su primera lectura de la carta… ,está entre ellas. Mis colegas a quienes, también, les seleccionaron performances, son: Elvin Díaz, Sayuri Guzmán, David Pérez Karmadavis y Dan Eliú Almonte. El acto inaugural del evento será el 16 de agosto.


El jurado de Selección, estuvo integrado por los dominicanos Danilo de los Santos y Carlos Acero Ruiz, y el español Ricardo Ramón Jarne.

A continuación, la lista de las 109 obras seleccionadas:


VIDEO Y/O MULTIMEDIA (5)

Tomás Pichardo – Astro lunar
Tomás Pichardo – Linca confin
Luis Arambilet – Diáspora caleidoscópica
Caryana Castillo – La solución, de la serie perdedores
Ingrid Madera – El sueño
Lizett Mejía  – No veo, no oigo, no hablo (FUERA DE CONCURSO)



OBRA GRÁFICA (7)

Niurka Guzmán Otañez – Sin temor alguno
Niurka Guzmán Otañez – Divina tentación
Rafael Chiang Wu – Todo por crédito del amor
Susan Mézquita – Wash & Dray (7)
Leonardo Durán – Si me matan…
Ani Mederos – Cabeza de familia
Julio Guillén – Damas rosas caídas


INSTALACIÓN (17)

Genaro Reyes (Cayuco ) – Depredación nacional
Miguel Ramírez – Tierra en tronco
Miguel Ramírez – Botija, memorias del agua
Anabelle Pérez – Trúcamelo
Diógenes Abreu – Naturaleza muerta con paisaje de fondo
Marcos Lora Read – Tributo a los desaparecidos
Francisco Rodríguez – Mi = Muro
Julianny Ariza – Solo mientras sueño, me encuentras
Elvin Díaz – El Túnel
Charo Oquet – En un abrir y cerrar los ojos
Paolat de la Cruz – Absorción de memoria del espacio
Raquel Paiewonsky – Manos
Michelle Ricardo – Retórica de Isla (por tu gran culpa)
Eleomar Puente – Sueños tejidos
Johnny Bonnelly – Las gallinas de los huevos de nieve
Raúl Morilla – Convinando el sosiego
Engel Leonardo – Sin Título


FOTOGRAFÍA (12)

Héctor Carbuccia – Drogacolectiva
Herminio Alberti – Diálogo Mudo
Herminio Alberti – ¿Quién imita a Quién
Mayra Johnson & Guadalupe Casasnovas – Disolución al 4%
Orlando Barria – Muñecas sin rostro (Milly y Ana Rubí, Víctimas del ácido del diablo)
Erika Santelices – Mutación – transgresión – identificación (díptico)
Martín López – Retrato del autor Luis el Terror Díaz Portorreal (FUERA DE CONCURSO)
Evelyn Espaillat – Percepción
Pascal Meccariello – De la serie sin copyrigh 1, etiquetados con sol de verano y su derecho a una fresca merienda
Alejandro Taveras – Mi vida en salinas
Ruddy Florentino – Después de la tempestad viene la calma
Polibio Díaz – 207 St. (políptico 6 piezas)
Iliana Centeno – Recónditos deseos


ACCIONES PLÁSTICAS (Performance Art o Acción) (5)

Jochi Muñoz – Reeducando a Jochi: Su primera lectura de la carta…
Eliú Almonte – La casa
David Pérez (Karmadavis) – Retén en reposo
Sayuri Guzmán – Borrando mi sombra
Elvin Díaz – Ser o No ser


PINTURA (41)

Wali Vidal – De la serie viernes, sábado y domingo, El Viernes
Wali Vidal – De la serie viernes, sábado y domingo, El Domingo
Modesto Santiago – Lamentablemente (políptico)
David Arzeno (Gavingo) – Básico 1
David Arzeno (Gavingo) – Básico 2
Rosario Rivera Bond – The Blue Rencage
José Ramia Guzmán – Voceros
Genaro Phillips – Funcionarios de la Red – Pública
Soraya Abu Nabá – Hasta cuando
Persio Checo – Mis parientes más cercanos
Magno Laracuent – Las paredes tienen historia
Aquiles Azar Billini – Colada
Angel Urreli– Espiral # 28 A o Quetzalcoatl, pasando a pocas millas
Paula Saneaux – Como en el mundo de Cristina
Dinorah Álvarez – 1 Variedades….2009
Iván Ramón – Creciendo
Julio Cruz – Sueño de dama
Okey Segura – Mi destino
José Germán – De la serie banana república las marchanta
Kilia Llano – Nocturnidades (díptico)
Mónica Ferreras – Dos ventanas, dos ilusiones (díptico)
Victor Tavarez – De la serie morena y dijes I
Victor Tavarez – De la serie morena y dijes III
José Levy – Sin título
Luisa Dueñas (díptico) – FenómenoOposición
Miguel Villanueva – Interzona
Miguel Villanueva – Disculpa de Trujillo
Juan Reyes – Adversidad II (díptico)
Samuel Priego – Comercial desde 1492 (díptico)
Limber Vilorio – Topología tropical (políptico)
Eridelvis López – De pi feseté I
Moises Pellerano – Rape?
Marie Jiménez – Sin título
Marie Jiménez – Sin título
Rafael Paulino – Chi Kung de la Lujuria
Charlie Quezada – La Niña, La Pinta
Leticia Ceballos – Serie Vote por mi
Mckorni Salcedo – Ansiastornadas (díptico)
Orlando Meniccucci – Una tierra códice antillana”
José Almonte – El patrocinador de la menol (serie la casa de Annie Paola)
Josefina Garrido – Toda ella


CERÁMICA (1)

Natalia Ortega Games – Estructura Modular


DIBUJO (21)

Rafael Chiang Wu – Transmutación
Inés Tolentino – Matamos al puerco
Inés Tolentino – Pasión
José Azar Billini – Las múltiples caras del psicoanálisis (Retratos de Rafael)
Soraya Abu Naba’a – Estrago
Citlally Miranda – Aida, las Vírgencitas y los 7 frank
Maritza Álvarez – Lo que importa de los cuerpos, 1
Maritza Álvarez – Lo que importa de los cuerpos, 1
Rafael Delemos – Pagan por pecadores
Francisco Tiburcio – Sin Forma del Alma
José Pelletier – Serie Makandal 2
Alexis Valerio – Bésame Mucho
Marina Taveras – Puerta de jardines I
Marina Taveras – Puerta de jardines II
Amado Melo – Evolución Interior
Vladimir Velázquez – Conversaciones en la estancia (tríptico)
Amalia Angulo – Memoriosa
Erick Santos (kokuro) – Florece Pureza
Iris Pérez – Hijos del Sol, de la Serie en la Isla estoy
Kenya Rodríguez – De la serie mujeres apasionadas
José Almonte – Serie la casa de Anmie Paola






jueves, 16 de junio de 2011

Abrir los ojos… cruzar la raya

Por Jochi Muñoz

El presente texto está incluído en el catálogo de la pieza SMOG, de Awilda Polanco, presentada los días 3 y 4 de diciembre de 2010, en el Laboratorio Evolutivo de Arte Contemporáneo, con el auspicio de cre@ programa de apoyo a la creación y promoción artística, de la Embajada de España en República Dominicana y del Centro Cultural de España en Santo Domingo. La misma será presentada de nuevo en el VII Festival Internacional de Teatro Santo Domingo 2011 (FITE 2011), los días 24 y 25 de junio de 2011.

                                                                       
Lo que recuerdo de Awilda Polanco en sus días de inicio en la danza, era (y sigue siéndolo) la enorme carga de energía que imprimía a cada uno de sus movimientos. Era un torbellino al que había que contener en algún recipiente aún no inventado.

Su primer papel solista, en la pieza Laberinto de ilusiones  (1997), de la profesora y coreógrafa María Luisa Valdez, nos mostró a una Awilda aún no madura del todo para asumir la pieza, pero a la que tomó por los cuernos, saliendo airosa en base a su empeño y tesón.

Ese binomio energía al moverse - tesón en lo que emprendía caracterizaría a la Awilda de los años subsiguientes. Mas, un tercer componente matizaría al binomio: su capacidad de espera. 

Awilda Polanco ha sabido esperar el momento preciso para hacer cada cosa, y SMOG es un ejemplo de ello.

Previo al arribo a SMOG, esta artista se enfrentó con entrega a años de entrenamiento personal, a impartir clases, a coreografiar, a dirigir el “Grupo de Danza del INTEC”, a asumir la dirección de la antigua academia “Ritmos, espacio de danza”, rebautizada como “Ecos, espacio de danza”; a fundar, junto con Cecilia Camino, la compañía “Blo a Blo danza contemporánea”; a participar en festivales nacionales e internacionales; y, a través del tiempo, a pensar, a reflexionar, a contrastar criterios en torno al fenómeno de la danza.

Y en 2008, se le presenta una oportunidad de oro: es seleccionada para participar en  La Habana la I Bienal de Danza del Caribe, organizada por el Consejo Nacional de las Artes Escénicas, con la colaboración de la Fundación Brownstone, la Red Sudamericana de Danza, la Asociación Cultures France y la Embajada de Francia en Cuba.

En ese evento logra el primer premio en la categoría de coreografía de grupo, con la pieza Exclamaciones (firmada en conjunto con Cecilia Camino), lo que le permitió ponerse en la mira de otros artistas, directores y gestores. Así, es invitada a participar en el proyecto coLABoratorio 2009, Río de Janeiro-BR,  donde realizó cinco residencias con sendos artistas: Tamara Cubas, de Uruguay; Boyzie Cekwana, de Sudáfrica; Denise Stutz, de Brasil; Zeynep Gunsur, de Turquía y Rob List, de Holanda.

Simultáneamente,  se estaba desarrollando, también en Río, el Festival Panorama de Dança, cuyos organizadores invitaron a los artistas más destacados de las mencionadas residencias para realizar una nueva, en el Teatro Cacilda Becker, y, ¡vaya sorpresa!, entre los seleccionados estaba Awilda Polanco.
                                
Los intercambios sostenidos con los demás artistas participantes en los eventos en Río, le permitieron a Polanco constatar, de modo rotundo, algo con lo que venía lidiando desde hacía algún tiempo, y que asumía con cierto comedimiento: el hecho de que no basta que el bailarín solamente se mueva, sino, que, en cambio, debe accionar, esto es, producir sentido con lo que hace, aparejado con el acto de reflexionar. Así, tuvo la artista que avenirse con el manejo de los conceptos movimiento per se - acción con significado para preparar los trabajos que debía presentar al final de cada residencia y en el Festival.


Durante esos meses, su propuesta se orienta (ella, la propuesta), por caminos que trascienden el mero ejercicio de movimiento, las meras secuencias coreográficas. Traspasa las fronteras de la danza, dando, así, cabida a cualquier recurso que le coadyuve en su propósito, llegando a coquetear, y luego a incorporar, un medio ajeno a la danza, y hasta ese momento inexplorado por la artista: el video.

Así, cámara en mano, empieza a grabar cosas y cosas de su entorno, y más aún, a grabar su propio cuerpo, lo que le permite redescubrir éste, a través de las diferentes perspectivas en que lo capta. Mediante estas imágenes, gusta de apreciar la belleza de ese cuerpo, de su color. Se da cuenta de la necesidad de hablar con más determinación del cúmulo de verdades contenidas en el mismo: su condición de mujer negra caribeña.

Y titula con el nombre de SMOG  los resultados de esas búsquedas, en alusión a los velos que cubrían su ser interior, formados por esas verdades a medias; por los eufemismos dichos por otros en el pasado para que ella no se sintiera mal; por esas líneas (rayas, fronteras) trazadas y que ella no se atrevía a cruzar. En fin, por esos repliegues del ser a que es sometida la mujer, más, si es negra, más, si es caribeña.

El proyecto SMOG (work in progress) presentado en Brasil incluía danza, videos y acciones performáticas. Uno de los videos, Caída, es seleccionado, en 2010, para participar en la Muestra Internacional de Videodanza, Dança em Foco, Río de Janeiro-BR.

Como pieza en proceso que es, SMOG sigue siendo abonado por su creadora aquí en el país, quien se ha interesado por colaborar con artistas de otras disciplinas, y así, arribamos al SMOG que nos presenta Awilda Polanco, los días 3 y 4 de diciembre de 2010, en los espacios del Laboratorio Evolutivo de Arte Contemporáneo, en Santo Domingo.


Patricia Grassals, José Pión y Citlally Miranda aportan sus puntos de vista en torno al concepto de Polanco, enriqueciéndolo con elementos que, amén de sustentar a aquel, les plantearán al público entrar en un espacio donde puede primar el desconcierto, la  extrañeza, la incredulidad…, con miras a que lleguen a una reflexión posterior de lo que allí, más que simplemente visto, será experimentado. Es oportuno señalar que tanto Pión como Miranda intervienen en tiempo real, a la par de las evoluciones desarrolladas por la artista.

La propuesta de vestuario de Grassals avanza durante la pieza por acumulación, hasta llegar a un punto de sofisticación que convierte, no sólo al traje que viste Awilda, sino también a la mujer misma, en una caricatura de sí. Esto tiene como contraparte tanto el texto que se escucha en off, dicho por Rosanna Sierra, como el video realizado por Miranda, donde las distorsionadas y fragmentadas imágenes de Awilda, nos hablan de un malestar íntimo, de una desazón de su ser interior sojuzgado, deseoso de escapar, o, por lo menos, de espantar esas pautas que se les han impuesto o se les quieren mantener.

José Pión, artista del arte sonoro,  encamina sus aportes en una dirección que subrayan, en ocasiones, las acciones de Polanco, o se presentan con personalidad propia, en otras, pero, en todo caso, creando el clima apropiado para el proyecto, y enlazando cada parte del mismo.

En su accionar, Awilda “juega” con muñecas; “juega” a fragmentarlas; “juega” a fragmentarse; se enfrenta a líneas que les impiden el paso, que les cierran caminos…, se debate en si sortearlas o no sortearlas. Líneas esas que les desvelan un dolor; consciencia del mismo; del porqué de ciertos silencios; del porqué de otras líneas; del porqué de ciertos fragmentos. Surge la Mujer Maravilla como modelo a seguir, la que puede saltar y emprender el vuelo. Awilda desea emularla, mas, no puede, porque las sempiternas líneas, esta vez sobre su cabeza, apenas le permiten levantar un brazo; despegar en vuelo, ni pensarlo.


Con el proyecto SMOG, esta artista eleva su voz para hablar de su identidad racial, sin importarle que otras tantas lo hayan hecho ya; lo que sí importa es que es ella, Awilda Polanco, quien ahora lo hace, y quien, al hacerlo, señala el norte que ha de seguir su trabajo en lo futuro. Muestra un interés en hablar abiertamente de lo que, por años, mantuvo a raya en su interior; en visibilizar su estado, porque, de no hacerlo, seguiría como si el mismo no existiera. La artista pretende que lo personal se coloque, se exponga, se diga… como algo que toque a la colectividad.

Con esta pieza, Awilda Polanco asume un compromiso con ella misma. Ya no la  visualizamos coreografiando una piececita de algunos minutos para salir del paso y participar en tal o cual evento. No, con SMOG, Polanco abre sus ojos a su realidad y pasa la raya, y asume su condición de mujer, de negra y de caribeña, lo que, sin dudas, ha de filtrar los futuros temas a tratar en sus piezas venideras.

A nosotros, como público, sólo nos queda abrir nuestros ojos también, para ver, para dejarnos tocar, para sentir…, en fin,  para poner nuestra percepción en función de lo que ella nos ofrece, y luego reflexionar sobre la experiencia vivida. Esto es, poner nuestra percepción sobre la raya, y el paso para pasarla.

                                                                 30 de noviembre de 2010
                                                          Santo Domingo, Rep. Dominicana

http://perrorabiosoblog.wordpress.com/2011/06/17/abrir-los-ojos%e2%80%a6-cruzar-la-raya/
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jueves, 5 de mayo de 2011

70% de Lina Aybar

70% de Lina Aybar
Por Jochi Muñoz

El 22 de marzo de cada año se celebra el Día Mundial del Agua, por resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que data de 1992. En el año en curso, la artista dominicana Lina Aybar se unió a las celebraciones, al presentar, en el día señalado, el performance 70%, en el Parque Colón, de la ciudad de Santo Domingo.


El título de la pieza, 70%, hace alusión al porcentaje de agua que tiene el planeta, y, también, el cuerpo humano. Sin espíritu panfletario ni de arenga política, Aybar articuló una elegante pieza en la que el agua, por supuesto, era el punto focal, tal y como ocurrió también en otra pieza anterior, Se-quedad, con la que aquella forma un díptico.

Se-quedad, fue incluida en la exposición colectiva Agua, 17 artistas contemporáneos, curada por Fernando Varela y Clara Caminero, inaugurada el 15 de abril de 2009, en el Museo de Arte Moderno, de Santo Domingo, y que en la actualidad está siendo expuesta en varias ciudades de Ecuador, y con planes de hacerla girar por otros países latinoamericanos. Previo a la realización de esta pieza, la artista estuvo 48 horas sin ingerir líquido, y su performance, en la noche inaugural de la expo, consistió, justamente, en hidratarse. Aybar, de pie, con la cabeza hacia atrás y con la boca abierta, recibió en ésta, por espacio de hora y media, gotas de agua de un recipiente que pendía sobre su cabeza. La documentación en video de la pieza es la que está siendo expuesta en el periplo de la exposición.

En 70 %, por su parte, la artista se sentó ante una mesa, en la que estaban dispuestos ocho vasos de cristal y un jarrón contentivo de 64 onzas de agua, la que la artista fue sirviendo en cada vaso (8 onzas) y tomando, hasta completar la meta de ingerir los ocho vasos de agua que se recomiendan diariamente. Al cabo de esto, Aybar se puso de pie y se alejó de la mesa.

En Se-quedad Aybar habla de la escasez del líquido a que están sometidas grandes porciones del planeta, y que se irá incrementando de no acatarse las medidas pertinentes; y, en 70%, por su parte, de cómo un bien puede tornarse en contra, si no es adecuadamente dosificado al emplear el mismo.

En ambas piezas se parte, como hemos señalado, de la demanda vital del agua, y, en ambas, tuvo la artista que someterse a una situación de incomodidad, o más bien, displacer, para que las acciones en cuestión pudieran ser tales. En la primera, obró por carencia, y, en la segunda, en cambio, obró por exceso del (frase cliché) “preciado líquido”, en su propio cuerpo.

Tal y como señalara en otra ocasión, en los performances de Aybar la acción o resultado final recae directamente, no sobre los otros o sobre el medio ambiente, sino, sobre su cuerpo, el que se constituye en cáliz, en receptáculo donde se contiene el resultado de la acción planteada y realizada.

A propósito de esto, la propuesta formal de 70% entronca con otra pieza de la artista, DES-ACCIONADA, presentada el 5 de abril de 2008, en la clausura del taller El Arte de la Acción. Unión de Arte y Vida, impartido por el mexicano Pancho López, en el Museo de la Cerámica Contemporánea, en Santo Domingo, y coordinado por Arte-estudio. En esta pieza, Aybar ingería 44 ciruelas pasas.

En estos performances la artista procedió con similar ritualidad al beber, en uno, y al comer, en el otro. Vestida de blanco en las dos ocasiones, con total concentración y limpieza en la ejecución de los movimientos, su cuerpo era la caja de contención de lo tomado o comido, y en ambos casos, en cantidades que, sin dudas, iban a desatar reacciones fisiológicas ante las ingestas realizadas.

Lina Aybar es una artista que corre riesgos, tanto físicos como emocionales, al plantearse sus propuestas, cuyas realizaciones podríamos, salvando las diferencias, comparar a una pieza de ballet, en el sentido de la limpieza, de la pulcritud, del placer estético que deviene de su simple observación; de ese hacer cosas que parecen fáciles y sin mayores tropiezos.

Si bien es cierto que muchos artistas -Lina entre ellos- realizan piezas apoyándose en lo cotidia-


no, en lo inmediato, no es menos cierto que si hurgamos un poco nos daremos cuenta de que detrás de lo presentado –de esa obviedad-, hay todo un mar de implicaciones que, si tratamos de descifrar, nos harán, de una forma u otra, darnos cuenta que en nuestro interior anida, también, un mar similar.








(Fotos: Jochi Muñoz)

Santo Domingo, Rep. Dominicana
29 de marzo de 2011

viernes, 29 de abril de 2011

Saludos en el Día de la Danza

Un saludo cordial en este 29 de abril,
Día Internacional de la Danza.

Jochi Muñoz


(Imagen; "Variación para un retablo" [2004], pieza de Jochi Muñoz, en la puesta para la "Gran Gala del Día Internacional de la Danza", en 2008, en la Sala de la República del Teatro Nacional. Intérprete: Jochi Muñoz)

martes, 19 de abril de 2011

El Cisne negro. Un análisis silvestre

El Cisne Negro
Un análisis silvestre

Por la Lcda. Miguelina Justo

Encuentro a propósito del Mes de la Danza
Miércoles 6 de abril de 2011
Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, Recinto Santo Tomás de Aquino (PUCMM-RSTA)





De izquiera a derecha: Félix Manuel lora (Crítico de cine), Eduardo Villanueva (Artista de la danza) y Miguelina Justo (Psicóloga)


Cuando la profesora Carolina Caba nos presentó la idea de realizar un encuentro para hablar sobre la película El Cisne Negro, en el marco del Mes de la Danza, sentí gran alegría. Considero que esta iniciativa constituye un modelo para una educación en la interdisciplinariedad, tan necesaria para todos nosotros que buscamos aproximarnos al conocimiento de la Verdad. Felicito al Prof. Jochi Muñoz por la propuesta, y a todos aquellos que han contribuido con su planificación y ejecución, y a ustedes para responder a la convocatoria con su presencia.

He decidido dividir mi exposición en tres partes: El análisis psicológico de la película, su vinculación con los aquí presentes y, por último, deseo plantearles un reto, hacerles una invitación.

El cisne negro, la trama que presenta, los personajes que intervienen me resultaron de especial interés desde el punto de vista psicológico. Les propongo una breve lista de algunos de los síntomas de trastornos mentales que pueden apreciarse en la película, específicamente en su protagonista, Nina.

o Como pudieron observar los que vieron la película, Nina vomita, rechaza la comida, pierde peso, todos síntomas que bien pueden encajar en un trastorno alimentario, como la conocida anorexia nerviosa.
o Constantes alucinaciones e ideas delirantes. Posible esquizofrenia paranoide. Nina responde ante una realidad amenazante que solo existe en el mundo que ha construido. Padece, así mismo, de alucinaciones táctiles, visuales y auditivas que constituyen los ladrillos de la cárcel en la que vive.
o Disociación, manifestada en la despersonalización extrema. Nina es observadora de sí misma, de ese cuerpo al que somete para alcanzar la tan ansiada perfección. Nina observa como la otra Nina, la que vive en ella, se automutila. Podría estar padeciendo de un trastorno que comparte, tal como señala Jenike y col. (2001), síntomas similares a trastorno obsesivo-compulsivo: es ritualista, se utiliza para aliviar tensión, se presenta en una persona con un sentido del yo alterado. Este trastorno es conocido como Rascado cutáneo compulsivo, o Excoriaciones neuróticas. Observamos las lesiones de Nina en la espalda. Interesante las herramientas utilizadas por la madre para evitar el rascado, todo lo que aconsejamos los psicólogos que trabajamos con este tipo de trastornos psicodermatológicos: el cortar las uñas y el uso de manoplas, o medias, a modo de guantes.
o Nina presenta un deseo sexual hipoactivo. Parecería no interesarle el encontrarse sexualmente con nadie. Podríamos hasta dudar de que en alguna ocasión esto haya llegado a materializar. Observen que accede a masturbarse como parte de una tarea, algo que debe cumplir.
o Nuestra bailarina se enfrenta al más grande reto de su carrera el personificar a los disímiles cisne blanco y cisne negro. Esto se convierte en una fuente generadora de estrés que deriva en la sensación de aturdimiento, irritabilidad, agotamiento, lagunas mentales que observamos en ella, y que son propias de las personas que padecen del trastorno de estrés agudo.

La lista podría continuar, sin embargo, existe un trastorno que considero agrupa todos estos síntomas, y otros más que en lo adelante señalaré: Trastorno complejo de estrés postraumático o por estrés extremo, de otra manera no especificado, o por sus siglas en ingles, DESNOS, Disorder of extreme stress not otherwise specified. Este diagnostico aún no ha sido aceptado por la Asociación Americana de Psiquiatría, quien es la responsable de la edición del Manual Estadístico de Trastornos Mentales, conocido como el DSM, biblia de los proveedores de salud menta.

El DESNOS ofrece criterios diagnósticos, que sirven de marco para agrupar síntomas. Me permito concluir que Nina podría estar padeciendo de este trastorno, ya que presentaba:
o Alteración en la regulación del afecto y de los impulsos, como son la irritabilidad, las conductas autodestructivas de automutilación, la toma excesiva de riesgos, como cuando acepta ingerir sustancias psicotrópicas.
o Alteración de la atención y la conciencia, como mencionábamos, episodios de despersonalización y de disociación, así como pérdida de memoria o lagunas mentales.
o Alteración de su auto-percepción: idea de estar dañada, de no ser lo suficientemente buena.
o Alteración en la relación con los otros: inhabilidad para confiar. Fíjense que Nina vive estos conflictos sola, en completo aislamiento. Desconfía de quienes se le acercan y se esconde detrás de la única persona que en principio podría ser su confidente, su madre. Pero de esto hablaremos más adelante.

Apelaremos a la terapia familiar sistémica para explicar la dinámica bajo la cual se gestan estos síntomas. Nina y su madre forma una díada patológica, marcada por una relación simbiótica donde no existen límites entre una y otra de estas mujeres. La madre busca realizar su sueño a través de su hija. Nina asume este anhelo como el propio. Presume que convertir en realidad el sueño de la madre, es su tarea, aquello que brinda sentido a su existencia. Nina conoce el amor condicionado. Está segura que solo si logra este sueño, puede ser digna del amor de la madre. Recordemos algo, puede o no ser cierto, pero ella, Nina, lo experimenta de esta manera: debo ser perfecta para que me amen, para yo misma sea digna de mi propia aceptación.

La madre, en al lenguaje freudiano, seria la madre castrante. Aquella que no permite crecer: viste, desviste, se preocupa, cobija, alimenta, hace tantas cosas, que no permite que Nina crezca. Nina intenta alejarse, crecer, cuando la madre intenta protegerla. Sale a divertirse, se droga, se encuentra con desconocidos, no mide consecuencias. Sin embargo, sus intentos son infructuosos y torpes, sirven solo para confirmar a la madre que necesita ser controlada, que otros decidan por ella, ya que su capacidad de juicio es limitada. Claro, esto se observa al final, cuando sin consultar a la propia Nina, decide que lo mejor es se quede en casa. ¿La vida le dará la razón? Puede o no ser. La madre, antes, intenta dejar de hacer, fíjense que no la despierta como era la costumbre cuando Nina se queda dormida después de una noche de juerga. Nina responde reclamando. Esto nos confirma que la patología es cosa de dos: Nina desea crecer, pero no quiere, desea alejar a la madre, pero no quiere.

Recordemos algunas escenas que nos ilustran esta relación desconcertante entre Nina y su abnegada madre:
o Los mensajes contradictorios de la madre: por un lado “eres capaz”, por otro lado “todos sabemos cómo terminará.
o El regalo del bizcocho: ¿para quién es el regalo?






Parte del público asistente al conversatorio sobre BLACK SWAN








Bueno, basta ya de análisis técnicos. Ahora quiero detenerme en el segundo punto. Nina somos todos. Nina es la protagonista de la película, como así cada uno de los que estamos aquí somos protagonistas de nuestra vida. El antagonista de ambos, de Nina y de nosotros, es el mismo: el miedo. Miedo a no ser queridos, a no ser perfectos, miedo al fracaso, al rechazo, al abandono, miedo a dejar de existir, a no ser aquello que pensamos debemos ser. Miedo del miedo, como nos canta Pedro Guerra. El miedo compromete nuestros sentidos, disponiendo filtros que alteran nuestra percepción y evaluación de lo que sucede. El miedo, cual cirujano, produce una escisión perfecta al interior de la persona, creando una realidad alterna, un personaje, aquel que actúa de acuerdo al argumento de la obra a presentar. Todos, lamentablemente, todos hemos llegado a experimentar lo que supone el estar siempre atentos a lo que debo decir, debo hacer, aquello que debo ocultar o debo sentir, todo para evitar el temido rechazo o para alcanzar la droga predilecta, el halago, que nos convierte en emborracha.

El miedo es una serpiente de siete cabezas. Le cortamos una y pronto las otras se acercan para morder. Nina experimentó esto: tenía miedo de no ser escogida para el papel, una vez lo logró, no descansó el miedo y tomó otra forma, entonces tenía miedo de perder el papel, miedo de que la sustituyeran.

El conocido terapeuta Víctor Frankl, en su clásico libro: El hombre en busca de sentido dice, traduzco textualmente: el miedo es la madre del evento. El miedo crea las condiciones para aquello que tememos, se haga realidad. Fíjense que su deseo de perfección, racionalidad pura, era el abismo a saltar; se constituía en el obstáculo para la perfección, que suponía poder integrar la técnica con la emoción, elemento asociada a la sexualidad, desde el punto de vista freudiano, como energía vital, no en los términos actuales, donde hemos reducido la sexualidad a genitalidad. Paradójicamente, Nina logra sentirse plena, perfecta, para respetar su cosmovisión, solo cuando asume como parte suya esa otra realidad oscura que vive en su interior y que ya no necesita excluir y proyectar en otros: madre, compañeras de la compañía de baile, director. Ella es la brisa de la tarde y su calma, el cisne blanco; ella es el huracán y fuerza, cisne negro.

Tarde lo entendió. Tarde. Su deseo de aniquilar lo indeseable, le llevó a aniquilar lo que era apreciable también, su vida.

Que no sea así con nosotros, que luchemos para integrar nuestras luces y nuestras sombras, capaces de vivir el presente con valentía, abandonando al hermano miedo, y así, abrazando la vida y aceptándola en sus propios términos.

Nos encontramos en una universidad que pretende predicar valores cristianos, hagámoslo por un rato y recordemos las palabras de Juan: donde hay amor, no hay temor, el amor echa fuera el temor, dicen otras traducciones.

Quiero concluir con las palabras de un autor a quien tengo especial admiración y cariño, Anthony de Mello, sacerdote jesuita, nacido en la India. He realizado con ayuda de Daniel del Villar una adaptación a uno de sus cuentos:

El Maestro le dijo a un bailarín:
“Cualquier bailarín que desee triunfar ha de trabajar incansablemente durante infinidad de horas. Pero sólo a unos pocos les es dado liberarse de su miedo mientras danzan. Y cuando esto sucede, surge la obra maestra”.

Más tarde, le preguntó un discípulo:
“¿Quién es un Maestro?” El Maestro le respondió: “Cualquiera a quien le sea dado liberarse de su miedo. Y, a partir de entonces, la vida de esa persona se convierte en una obra maestra”.

jueves, 14 de abril de 2011

Hablemos sobre BLACK SWAN

Desde 1982, la UNESCO declaró el 29 de abril de cada año, como Día Internacional de la Danza, para exaltar la labor de tantos hombres y mujeres dedicados al cultivo de esta disciplina, quienes, desde sus diferentes posiciones y oficios, no cejan en sus afanes. Así, bailarines ejecutantes, profesores, directores, ensayadores, críticos, teóricos, historiadores… tienen su día de celebración, de la que no se excluyen a los bailadores populares, ni a los folks, ni a los ocasiones que lo hacen de manera recreativa.

La fecha elegida, corresponde a la del natalicio Jean George NOVERRE (París, 29 de abril de 1727 - Saint-Germain-en-Laye, 19 de octubre de 1810), bailarín, coreógrafo, maestro de ballet, teórico de la danza, investigador… gran reformador del ballet, muchas de cuyas modificaciones aún son tenidas en cuenta. Ese día es una buena “excusa” para reunir a todos los géneros dancísticos para celebrar, remontando todas las barreras y uniendo al mundo en aras de la amistad y la paz con un lenguaje común: la danza. Pero las celebraciones no se limitan a sólo ese día, sino que tienen lugar durante todo el mes de abril, el que se ha dado en llamar Mes de la Danza.

La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) que tiene como meta formar profesionales integrales, ofrece a sus estudiantes la oportunidad de ponerse en contacto con diferentes manifestaciones artísticas, a través de los grupos adscriptos al Decanato de Estudiantes, entre los que están, precisamente, los de danza. La Coordinación de Danza, del Recinto Santo Tomás de Aquino, de esta Alta Casa de Estudios, se sumó a estas celebraciones en torno al Día Internacional de la Danza, mediante la celebración de un conversatorio, efectuado el miércoles 6 de abril, sobre una importante película, Black Swan, cuya trama se desarrolla en el ambiente de la danza.

De izquierda a derecha: Jochi Muñoz, Félix Manuel Lora, Carolina Caba, Eduardo Villanueva y Miguelina Justo



Hablemos sobre BLACK SWAN, fue la actividad propuesta por quien esto escribe, y en la que, precisamente, hablamos acerca de esa obra del director Darren Aronofsky, por considerar que el tema tratado: la lucha por alcanzar una meta a costa de la aniquilación personal, constituiría un elemento de reflexión para los estudiantes, y les permitiría extrapolar el conflicto planteado a otros ámbitos del quehacer humano. En la actividad, conducida por la Prof. Carolina Caba, Encargada del Dept. de Arte y Cultura, intervinieron tres estupendos invitados: Félix Manuel Lora (cineasta y profesor de la Institución), Eduardo Villanueva (bailarín, profesor y exdirector de dos compañías de danza) y Miguelina Justo (psicóloga y profesora de la Institución), quienes, de manera puntual, abordaron el tratamiento de la película desde sus respectivas áreas profesionales. A la actividad asistió el Lic. Frank Luis de la Cruz,Decano de Estudiantes, del Recinto; algunos profesores; miembros de las agrupaciones artísticas; como, también, estudiantes de las asignaturas electivas de danza, música y teatro.

sábado, 5 de febrero de 2011

Relato

Por Jochi Muñoz


(El presente texto fue escrito durante el módulo “Antropología de la narración y su aplicación a los proyectos expositivos”, impartido por el Prof. Pedro Cabiya, dentro del taller YO, CURADOR, ofrecido por el Centro de Cultural de España, Santo Domingo, Rep. Dominicana.)

Verónica entra a la casa de Jorge y lo encuentra en la terraza. Éste emplea la rutinaria forma amorosa de saludarla, mientras, ella guarda silencio y le entrega un sobre manila. Él lo toma y mira el contenido, y, asombrado, no sabe qué decir. Sin mediar palabras, Verónica le dispara justo en el corazón. Con parsimonia, recoge lo visto por Jorge y lo guarda en el sobre. Sale de la casa.

Durante horas Verónica deambuló por la ciudad hasta que, finalmente, decidió ir a casa de Jorge y enfrentarlo a la cruel verdad. Esa verdad contenida en las fotos que el Sr. Báez, investigador privado, le había suministrado. En ellas aparece Jorge, su amado Jorge, su novio adorado, en brazos de otra mujer. Entró a una armería. Luego, se dirigió a la casa del amado.

Una vez que Verónica sale de la casa de Jorge, va directamente a la oficina donde trabaja la mujer a entregarle el sobre. Cuando la mujer la ve llegar, exclama: ¡Vero, hija querida! Verónica, impertérrita, le entrega el sobre y le da la espalda. Sale de la oficina.


3 de febrero de 2011
Santo Domingo, Rep. Dominicana

sábado, 2 de octubre de 2010

Medio pan y un libro (Locución de Federico García Lorca)



Medio pan y un libro. Locución de Federico García Lorca al Pueblo de
Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.




(Este texto lo recibí hoy, remitido por David Hernández Martich, y lo hice mío de inmediato, por lo que decidí compartirlo con todos los visitantes del blog. Fue escrito hace casi 80 años, y tal pareciera que fuera ayer cuando saliera de la pluma de su autor.)



"Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de
cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda
inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se
encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’,
piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve
melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi
casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por
falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la
belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.
Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son
infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta
biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de
Granada.
No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera
desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y
un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente
hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las
reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos.
Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres
sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo
contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es
convertirlos en esclavos de una terrible organización social.
Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede,
que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre
fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que
tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía
porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde
están esos libros?
¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir:
‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como
anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso
Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin,
estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro
paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía
socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros,
libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no
pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es
decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del
espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural,
de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la
agonía del alma insatisfecha dura toda la vida
Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos
de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura
porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que
hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz".

Septiembre de 1931

martes, 22 de junio de 2010

Guillermo Heras o contravenir la mala suerte del número 13

Por Jochi Muñoz

Para muchas personas el número 13 trae aparejada toda una suerte de desdichas y sinsabores. El hecho de que a la mesa de la Ultima Cena se sentaran 13 personas, y en menos de 24 horas, dos de ellas, Judas y Jesús de Nazaret, murieran, hace que muchos eviten convidar esa cantidad de comensales al banquete.

Contraviniendo el acarreo de semejante suerte, el 13 ha sido este año un número de dicha y celebración para la gente de las artes escénica de nuestro país, ya que al cabo de, justamente, 13 años de que nos visitara por última vez, tuvimos la ventura de tener de nuevo entre nosotros al, por todos apreciado, Guillermo Heras*, quien impartió el Taller del Amor y de la Guerra, del 14 al 18 del junio de 2010, en el Centro Cultural de España, dentro de la programación del Festival Nacional de Teatro 2010.

Decir Guillermo Heras, es decir sacudir nuestra cómoda manera de ver y hacer artes escénicas, ya que tanto en el primer como en el segundo Taller de Integración de las Artes Escénicas, impartido por él en 1996 y 1997, respectivamente, y ratificado en el de este año, nos abrió un mundo de posibilidades de cómo abordar de otra manera las cosas de la escena.

En Del amor y de la guerra, sugestivo nombre de la actividad del presente año, participamos 15 artistas, de los cuales cinco habían participado en los dos talleres anteriores: Marily Gallardo, Marquis Leguizamón, José Miura, Francis Taylor y quien esto escribe, Jochi Muñoz; y uno, Miguel Ángel de los Santos, en el de 1997. El resto de los participantes en este nuevo encuentro conocieron a Heras en esta oportunidad. Por su parte, Karina Noble participó como oyente, pero lo tomó activamente también en la edición de 1996.
De izq. a derecha, en fila de atrás: Karina Noble, José Miura, Anyeli Suárez, Nigeria y Richarson Díaz; en fila del centro: Jochi Muñoz, Marquis Leguizamón, Guillermo Heras, Marily Gallardo, Elizabeth Ovalle, Bartholdy y Patricia Ascuasiati; en fila delantera: Francis Taylor, María Ligia Grullón, Miguel ­Ángel de los Santos, Aniova Prandy y Canek Denis.

A partir de textos de madrigales del compositor italiano Claudio Monteverdi (1567-1643), llevamos a cabo los ejercicios dramatúrgicos tendientes a cómo realizar una puesta escénica según los lineamientos de Heras. Espectáculo éste, que está de más decir, no se contempló nunca llevar acabo, por razones obvias de tiempo, pero cuyo proceso nos sirvió a todos los talleristas para nutrirnos del modo como Guillermo va articulando paso a paso los elemento trabajado en cada sesión.

Resta, sólamente, agradecer a Guillermo por sus afanes en transmitirnos su amor a la escena, como al artista José Miura, que tras largos años de gestiones, pudo finalmente conseguir el apoyo del Festival Nacional de Teatro (en la persona de su directora, Karina Noble) y del Centro Cultural de España, para hacer posible que luego de los mencionados 13 años, Guillermo Heras compartiera de nuevo a la mesa con nosotros.


* Actor, director, dramaturgo, teórico y gestor español.



Santo Domingo, Rep. Dominicana
Sábado 19 de junio de 2010

sábado, 22 de mayo de 2010

El juego como medio para crear una segunda realidad


A los participantes del Diplomado en Estudios de Performance, impartido por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), bajo la coordinación de la Dra. Maja Horn, en 2006, se nos pidió que eligiéramos un ritual o un juego en que hubiésemos participado, y lo analizáramos bajo los aspectos discutidos en el texto: Schechener, Richard, “Ritual”, Performance Studies. An Introduction, New York: Routledge, 2002. Deseo compartir el reporte que escribiera en esa ocasión.

El juego como medio para crear una segunda realidad
Por Jochi Muñoz

En todo juego se han de seguir las reglas específicas del mismo (digamos que estas constituyen el ritual), las que han de ser asimiladas y puestas en prácticas por los jugadores para que la actividad pueda llevarse a cabo.

Según el texto de Schechner, los rituales y el juego llevan a las personas a una segunda realidad, separada de la vida normal, en la que pueden llegar a ser, o comportarse, de modo diferente a como lo harían cotidianamente. En el presente reporte deseamos referirnos a un juego de mesa que, por su capacidad de desencadenar en los participantes toda una gama de actitudes y comportamiento que los alejan de su manera habitual de ser, creemos digno de comentar. Nos referimos al Risk.

El mencionado juego consta de un tablero en que está dibujado el mapamundi, fichas y un par de dados. Lo pueden jugar de dos personas en adelante (creo que hasta seis u ocho; no lo recuerdo con exactitud ya que hace, aproximadamente, 20 años que no lo practico), y la tarea consiste en ir ocupando territorios, teniendo como meta final ser el dueños del mundo, para lo que es necesario ir aplastando a los demás jugadores e ir restándoles territorios. ¿Bonito, eh?

Por espacio de un año, más o menos, un grupo de amigos nos reuníamos todos los domingos para jugarlo, y la verdad es que el nivel de agresividad y frustración que se desencadenaba era algo ajeno a nuestro modo habitual de relacionarnos. Podemos hablar aquí del comportamiento restaurado. La variedad de acciones corporales y verbales a que recurríamos era la reproducción de lo visto o leído sobre la guerra, los abusos, la dominación…

Tras concluir la sesión del día, el mood (permítaseme el término) en que estábamos envuelto persistía por varias horas, incluso, en ocasiones, duraba hasta el día siguiente. El juego en cuestión lograba modificar temporalmente nuestra conducta.

Si analizamos el Risk a la luz de las tres fases que tiene toda acción ritual, según Arnold van Gennep: la pre-liminal, la liminal y la pos-liminal, vemos que en la central (la liminal), cuyo trabajo es doble, tenemos: 1) que los participantes son reducidos a un estado de vulnerabilidad para que puedan entrar en un proceso de cambio: todos los jugadores éramos potenciales triunfadores o perdedores, y todos luchábamos por lograr ser los vencedores; por un momento, mientras no se lograba eso, estábamos sin poder ni identidad; y, 2) finalmente, los jugadores adquieren identidad y estatus: esto, en el Risk, según el número de territorios ganados en los combates. Había ocurrido el cambio. El sentimiento de superioridad y arrogancia con que era investido el ganador (y de sinsabor y frustración, en el caso de los derrotados) era equiparable a lo que ocurre en la “vida real”.

Un buen día tiramos el tablero y decidimos no jugar más.

miércoles, 12 de mayo de 2010

El acto de votar como performance



Richard Schechner, uno de los más destacados investigadores de los Estudios de Performance, nos habla de que tanto en la representación artística (performance artístico), la ceremonia ritual (performance ritual), como en la vida diaria (performance cotidiano), nos encontramos con lo que él ha dado en llamar "comportamiento doble", esto es, comportamiento restaurado, comportamiento repetido (restoration of behavior); comportamientos que uno ensaya y practica una y otra vez a lo largo de la vida.
Puntualiza, que es obvio que se necesita entrenamiento y conciencia para hacer arte, pero que también, la vida cotidiana requiere de lo mismo, ya que para poder vivir en comunidad, hay que estar entrenado para saber qué tipo de conducta mostrar, según la situación en que se encuentra el individuo. Se actúa de una u
otra forma según la demanda social.
A la luz de ese concepto, a los participantes del Diplomado en Estudios de Performance, impartido por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), con lacoordinación de la Dra. Maja Horn, en 2006, se nos asignó la práctica de analizar como performance un aspecto de las elecciones congresuales y municipales de ese año. El aspecto por mí elegido fue el "acto de votar".
Dada la cercanía del próximo proceso electoral de ese tipo, a celebrarse en nuestro país el domingo 16 de mayo de 2010, tomé la decisión de postear el reporte de marras.
El acto de votar como performance

Por Jochi Muñoz
Alrededor del media día del martes 16 de mayo de 2006, me apersoné al Colegio Babeque, lugar donde funciona la mesa electoral 1622, en la que vengo ejerciendo el voto desde hace más de 15 años.

La vía de acceso al lugar estaba, prácticamente, descongestionada de vehículos de motor; en la entrada del Colegio estaban algunos delegados de uno de los partidos resolviendo un asunto; en el patio habían más delegados, ya comiendo algo (era hora de almuerzo), ya descansando, ya orientando a los votantes que les solicitaban información.

Me encontré con un amigo que ya se marchaba, pero quien accedió a acompañarme a mi mesa y esperarme para conversar un rato. Unos metros más adelante me encontré con dos personas conocidas, delegados ambos de un partido, quienes me orientaron sobre la ubicación exacta de mi mesa, ya que este año estaba en la primera planta del edificio y no en la segunda, como en ocasiones anteriores. Una vez aquí, una delegada me hizo pasar al interior del aula. Ante una mesa estaban sentados el Presidente de la mesa, la Secretaria y dos delegados; a un costado del aula estaban acomodadas siete personas que eran observadores de los partidos políticos.

No tuve que hacer fila ni esperar largo rato, pues sólo estaba una señora delante de mí. Esta persona confrontó problemas, ya que no aparecía registrada en el padrón electoral (lista de votantes) de esta mesa. Ella indicó que no era la primera vez que le sucedía eso. Los miembros de la mesa le dijeron que fuera a las otras mesas de igual numeración, pero señaladas como A y B, para ver si estaba en el padrón de una de ellas.

Tan pronto salió la señora, era mi turno. Entregué mi cédula de identidad y electoral a la Secretaria de la mesa, quien procedió a buscar mi nombre en el padrón, y otro tanto hicieron en el padrón que estaba en manos de los delegados de los partidos. Tras comprobar que estaba en orden, se me entregaron las dos boletas electorales (una para los cargos congresuales y, la otra, para los municipales), previamente firmadas y selladas por el Presidente, como además, un marcador. Pasé a la caseta dende se deben marcar los candidatos elegidos, y, tras doblarlas, me dirigí a la urna, situada frente a la mesa de los directivos, y las deposité. Luego, se me entintó un dedo y se me devolvió la cédula, finalizando así el proceso. Todo lo dicho en este párrafo constituye una conducta restaurada, según el criterio de Richard Schechner.

Como se comprende por estas notas, en mi caso, el acto de votación transcurrió sin ningún inconveniente: no confronté problemas en llegar al lugar; no hubo aglomeración; no tuve que hacer una fila larga y tediosa; los miembros de las mesa realizaron su trabajo con eficacia y prontitud. Mas, fue muy aburrido, sin ningún color que matizara la acción.

Ahora bien, todo el proceso estaba organizado para que, al menos, teóricamente, funcionara así (conducta restaurada). Había personas encargadas de orientar al que llegaba; las mesas estaban claramente señalizadas; los miembros de las mesas laboraron con rapidez y sujetos a las pautas trazadas y practicadas; lo mismo los observadores de los partidos, quienes siempre estaban con ojo avizor para detectar cualquier irregularidad. Todo funcionaba como un ritual donde los componentes y textos eran conocidos por los involucrados.

Luego de haber votado, me reuní con el amigo que me esperaba y nos sentamos a conversar, a la vez que mirábamos a las pocas personas que acudían a sufragar. Tuvimos la oportunidad de verlas llegar y marcharse, dado lo ágil del proceso ya que no había aglomeración en ningunas de las mesas. En mayor o menor medida, las personas fueron a cumplir con su deber ciudadano de votar (conducta restaurada/solidaridad social).

En mi caso, yo cumplí y no cumplí con ese deber, pues aunque me sometí al proceso, hubo un punto que no realicé: no marqué las boletas, esto es, no elegí a ninguno de los candidatos. Esto así, porque mi intención este año era no asistir a la votación, y si fui, fue para realizar este reporte para el Diplomado. Yo actué la votación.

Santo Domingo
Martes 16 de mayo de 2006

jueves, 29 de abril de 2010