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martes, 31 de mayo de 2016

En el recodo del Performance

El presente texto fue leído durante el III Fórum Nacional de Danza, organizado por Ballet Nacional, y celebrado en el Auditorio del Museo de Arte Moderno, de Santo Domingo, el viernes 29 de abril de 2016, Día Mundial de la Danza. Una versión más corta del mismo fue leída también en el encuentro “Conversando con los artistas”, enmarcado dentro de la celebración del Día Internacional de los Museos, el miércoles 18 de mayo de 2016, llevado a cabo en el mismo lugar donde fue realizado el Fórum de Danza. Los artistas invitados a este encuentro fueron tres artistas del Performance Art: Sayuri Guzmán, Joan Jiménez y Jochi Muñoz. Aquí comparto con ustedes la versión íntegra del texto en cuestión.

III Fórum Nacional de Danza
29 de abril de 2016

En el recodo del Performance
Por Jochi Muñoz

Buenas tardes, señora Mercedes Morales, Directora Ballet Nacional; profesores, bailarines, estudiantes, señores y señoras. Agradezco la deferencia que se tuvo con mi persona al invitarme a participar como ponente en este III Fórum Nacional de Danza, organizado por el Ballet Nacional.

Empezaré mi intervención pasando una serie de imágenes, sin orden ni concierto, como pueden
ocurrir esas cosas en un día cualquiera.
[PASAR IMÁGENES A VELOCIDAD RÁPIDA]

Se me ha pedido que agote mi turno haciendo referencia a una disciplina que, dentro de unos
meses cumpliré 10 años de estar practicándola: el Performance.

Para tratar de contextualizar y precisar este término, permítanme recurrir a la voz autorizada de Richard Schechner, un investigador de los llamados Estudios de Performance. Con relación al sustantivo performance y su forma verbal to perform, refiriéndose a los pueblos anglófonos, nos dice lo siguiente: “En los negocios, los deportes, el sexo, to perform es hacer algo según una norma: tener éxito, sobresalir. En las artes, to perform es montar un espectáculo, una obra teatral, una danza, un concierto. En la vida diaria, to perform es aparentar, ir a los extremos, subrayar una acción para los que están mirando.”

Por igual, siguiendo a Schechner, el término se aplica también a otros ámbitos o situaciones: en los entretenimientos, en la tecnología, en el ritual (sagrado y profano), en el juego.

Vemos, pues, que por esos lugares, el término es una especie de sombrilla que cobija, prácticamente, cualquier conducta humana, la conducta animal, el rendimiento de una máquina, la eficacia de un medicamento… y en lo que respecta a lo artístico, performance es cualquier actividad que toque la esfera del arte. Ahora bien, dentro de esas manifestaciones artísticas, hay una disciplina en particular, que es a la que me vengo dedicando, que para que pueda llevarse a cabo precisa que el artista esté presente realizando una acción, en el aquí y en el ahora, con unas matizaciones que veremos más adelante. Esta disciplina se denomina Performance Art. Al termino “Performance” se le pone el apellido “Art”. Esto delimita lo que se trata.

En Latinoamérica, por su parte, no encontramos esa multiplicidad de aplicación del término como en los países de habla inglesa. Sólo lo empleamos para referirnos a lo que ya se mencionó como Performance Art, y en la generalidad de las veces, sólo nos limitamos a decir Performance, porque ya sabemos a qué nos estamos refiriendo.

Puntualizando: En el ámbito de habla inglesa, Performance es un término que se aplica a la acción o comportamiento en ámbitos diversos de la vida, incluyendo el del arte, y dentro de éste se tiene lo que se denomina Performance Art. En América Latina, sólo se le emplea en esa última acepción.
En cuanto al género del término, unos prefieren decir el performance, otros, la performance. Hay quienes prefieren, en cambio, la denominación de acción o arte acción, en vez de la de performance, pero hay quienes la emplean indistintamente. Además, hay quienes emplean ambas formas, pero estableciendo una diferencia: “performance”, en los casos en que el artista participa (está presente), y “acción”, cuando es otro u otros los participantes que echan adelante la propuesta conceptual del artista.

El presente texto no pretende ser un trabajo académico sobre esta disciplina, en el que se aborden los antecedentes, origen y evolución. No, serán unas líneas en las cuales expresaré ciertos puntos básicos que nos permitirán captar mejor de qué se trata el asunto, y a cuya práctica llegué mediante una lenta decantación de lo que me fueron aportando muchas personas en el transcurso de mi vida.
                                                                                                                                                                                    Como muchos de ustedes saben, mi formación artística está arraigada en la Danza. Empecé en la Escuela del Ballet Folklórico Dominicano (posteriormente, Nacional), bajo la tutela de Fradique Lizardo y Nereyda Rodríguez; luego, en el Ballet Santo Domingo, dirigido por Irmgard Despradel y, años después, en el Taller de Danza Moderna, dirigido por Eduardo Villanueva. Por igual, asistí a Ritmos, espacio de danza, dirigido por María Luisa (Marilú) Valdez y Nelia Barletta. Durante todo ese tiempo asistí, simultánea o sucesivamente, a cursos, talleres, seminarios… tanto de Danza como de Teatro, y de áreas relacionadas. Tenía hambre insaciable por saber.

Dirigí durante muchos años el Grupo de Danza de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, aquí en Santo Domingo, donde realicé mis primeras intentos coreografías, pero fue en varias de las ediciones del Encuentro de Coreógrafos Contemporáneos, producidos por la mencionada Ritmos, espacio de Danza, donde lo hice con profesionales de las artes escénicas.

En mis primeras piezas, como es de suponer, estaba influido por mis profesores, mas, al pasar el tiempo, esos visos se fueron atenuando, y fue surgiendo una voz más personal. Amén de conversaciones con amigos y compañeros, en esto tuvo mucho que ver mi participación en el Primer Taller de Integración de las Artes Escénicas, en 1996, impartido por el español Guillermo Heras, quien hoy nos honra una vez más con su presencia. Eso me cambió el mundo. Vi que las cosas podían hacerse de modos diferentes, y ser todos válidos. Mi campo de acción se me ampliaba. Fruto de esto fueron las piezas que presenté en el mencionado Encuentro de Coreógrafos.

Pasarían 10 años, desde la experiencia con Heras, para que me viera ante otro hito en mi vida creativa: En 2006, cursé el Diplomado en Estudios de Performance, coordinado e impartido por la doctora Maja Horn, en la Facultad Latinoamericana de Estudios Sociales (FLACSO), aquí en Santo Domingo. Mis búsquedas creativas se enrumbaron por la senda del Performance.

Haciendo acopio de todo lo aprehendido en mis años de formación conceptualizo y realizo mis primeros performances. Desde entonces, muchas personas me preguntan que qué es eso, y, a veces, ni el nombre les suena. Al tratar de explicarle, he optado por decir algo que no es, poniendo como referente al Teatro. Me explico.

Les digo que en una obra de teatro, en una película o en una telenovela, los que trabajan en ellas representan a alguien, esto es, actúan el personaje que les ha sido asignado. En el Performance, en cambio, el artista presenta una acción. Es el artista mismo, como él, como persona, no como un personaje, que realiza una acción que construye como metáfora.

Además, está el simulacro. En el teatro, nadie se corta, nadie se emborracha. En el Performance, en cambio, cuando un artista se corta, pues, se corta de verdad; si se embriaga, pues, toma alcohol de verdad. Esto así, a menos que el hecho mismo de simular sea parte conceptual de la pieza, y el espectador así lo capta.

El performance es un arte vivo que regularmente se nutre de elementos provenientes de diversos medios, utilizándolos como instrumentos para su gestación. Así, puede recurrir al teatro mismo, a la poesía, a la danza, a la música, a la pintura, la artesanía… pero, no es ninguna de estas disciplinas. Además, puede recurrir a cuantos recursos técnicos y parafernalia le sean pertinentes. Se conjuga todo para darle así forma a la pieza, pero teniendo como soporte principal el cuerpo de artista.

Los temas que abordan son tan diversos, como diversas son las situaciones que ocurren en la vida misma. Cualquier cosa puede ser objeto de un performance. Es tarea del artista conceptualizarlo de modo riguroso, y ofrecerle al público unos códigos claros para que éste pueda hacer la lectura de la pieza. Lectura ésta que no necesariamente tiene que coincidir con lo pensado por el artista. Cada uno mira las cosas dependiendo del bagaje que traiga a cuestas. Asuntos relativos a situaciones personales o familiares, sociopolíticos, de género, de violencia, de gratitud… insuflan vida a la propuesta del artista.

Encontramos artistas que también son activistas de alguna causa, y conjugan ambas cosas en sus proyectos, con resultado artístico aceptable, en unos casos, y en otros, con una lectura bastante directa por parte del público, ya que lo que prima en ellos es que el público se involucre de manera llana con lo planteado, aunque se tenga que sacrificar el valor estético, el valor artístico.

Las piezas pueden tener una duración de pocos minutos o ser, en cambio, performance duracionales, esto es, que se extienden por horas, días, semanas, meses e, incluso, años. Ser realizados bajo techo, o en exterior, haciendo suyos los parques, calles, plazas comerciales, ríos, playas, cementerios, montañas… en fin, cualquier lugar que se avenga al tema tratado.

Sea cual sea el sitio en que se hagan, un factor a tener en cuenta, es el público. Éste puede asistir respondiendo a una invitación personal o a una convocatoria abierta; o puede ser un público cautivo; o, al artista irrumpir en algún lugar, los allí presentes constituirse en público; o, si es en una calle, los transeúntes convertirse en tal.

Sole Fermín, Penitencia (2013). Proyecto Hello Krisis   
Las imágenes que vimos a velocidad rápida al principio son todas performances en el sentido amplio que les dan los anglosajones. Entre ellas se encuentran algunas de Performance Art, y otras, que sin serlo, podrían, de entrada, hacernos creer que sí lo son. Uno como espectador no sabe a ciencia cierta si son una cosa o la otra. En estos casos saber el nombre y trayectoria de quien lo realizó o planificó podría ayudar a dilucidar esto, como también, y de manera preponderante, conocer por qué llevó a cabo tal acción. Con esto último nos referimos a la intención. Por ejemplo, cargar una cruz puede ser el medio que elija una persona cualquiera para, simplemente, protestar por cualquier necesidad del momento, sin que esté pensando que eso es arte; o, por el contrario, quien carga ese objeto puede hacerlo, tal como lo realizó la artista puertoplateña Sole Fermín, como una metáfora con fines estéticos, con la intención de hacer una propuesta artística.

A seguidas veremos y comentaremos imágenes de documentación fotográfica de algunas piezas de 9 artistas, que ilustran puntualmente las cosas a las que me he referido en el texto. Empezaremos con los artistas del patio:

Eliú Almonte (San Francisco de Macorís,1970). Artista multidisciplinario. Vive y trabaja en Puerto Plata. Veremos la documentación y comentaremos estas dos piezas:

  ● Monsanto Smoothie (2013). Festival Internacional de Performance de Miami 

 ● Rudo Nerusununguko (2015) [“Paz y amor”, en lengua shona]. Goethe Institute, Harare /                     Zimbabwe


Lina Aybar (Santo Domingo, 1970). Con formación en artes visuales. Inició su carrera en el Performance en 2006. Veremos la documentación de dos de sus piezas:
● 70% (2011). Realizado el Día Internacional del Agua.  










● Hecha tiras (2006)





















Sayuri Guzmán (Santo Domingo, 1976). Estudió Historia del Arte, y empezó a trabajar en el Performance en 2006. Haremos referencia a dos de sus piezas:
● Para entender el vacío (2014). Arte de Incertidumbre, Festival Internacional de Performance 














 ● Postración (2015). Realizado en el Festival Internacional de Performance INDEX


















David Pérez Karmadavis (Santo Domingo, 1976). Artista multidisciplinario, desarrolla su obra en los campos del performance, pintura, dibujo, grabado, cerámica y video. Reside y trabaja en Guatemala. De él veremos dos de piezas:       
● Al tramo izquierdo (2006). Realizado dentro del proyecto “La ruta de la Performance”
 ● Estructura completa (2010). Pieza participante en el XXIII Concurso de Arte Eduardo León              Jimenes. (MENCIÓN DE HONOR)  









                                                                                

Jochi Muñoz (San Francisco de Macorís, 1954). Veremos dos de sus piezas:
● 12 mujeres doblando 12 pantaloncillos durante 127 minutos (2012). Festival internacional de          Performance INDEPENDENCE.DO 

           ● Duarte, después de Zhang Huan (2016). Festival Internacional de Performance                       INDEPENDENCE.DO

Francis Taylor (Santo Domingo, 1972). Con formación en teatro, desarrolla su obra de Performance (aunque no con la asiduidad que nos gustaría verlo), en paralelo con sus labores en el activismo LGBT y en las de políticas públicas en el área de drogas. Veremos de Francis:
 ●  ...aún la nave del olvido… (2011, 2012 y 2014) 
● Punto de cruz (2009). XXV Bienal Nacional de Artes Visuales, Santo Domingo


                                                                                                                                                         

































Los próximos tres artistas son  de tres puntos de América Latina:                                                           
Regina José Galindo (Ciudad de Guatemala, 1974) nace en la Ciudad de Guatemala donde reside y trabaja. Es una artista visual especializada en Performance Art, y autora de textos poéticos. Su trabajo explora las implicaciones éticas de las injusticias sociales, relacionadas con discriminación racial, de género y abuso de poder. Veremos dos piezas:
● El peso de la sangre (2004). Plaza Central, Ciudad de Guatemala












 Looting (2010). Comisionado y producido por House der Kulturen der Wetl. Berlín


















Lorena Wolffer (México, 1971) es una artista y activista cultural mexicana. Su obra, en general, es de denuncia y una muestra para concientizar sobre la situación real de la mujer, por lo que aborda la violencia de género, los estereotipos femeninos y los prejuicios sociales. Comentaremos estas dos piezas: 
● Evidencias (2010). (Instalación expuesta en varios museos de Ciudad México) 
● Muros de réplica (2010)


































Juan Montelpare (Valcheta, Argentina, 1979). Estudió teatro, títere, artes plásticas y artes visuales. Trabaja en diferentes medios y disciplinas como performance, composición e intervención urbana, dibujo, pintura, instalaciones, fotografía, teatro, títeres, video documental entre otras. Autor de textos teatrales y de performance. Haremos referencia a dos de sus piezas:
●  Suave caricia de ciudad (2015). Forma y Sustancia, Festival Internacional de Performance. San Salvador, El Salvador
●  De la serie “Formas de amar” (2014). Lugar Común, Encuentro Internacional de Performance en la Mitad del Mundo. Quito


Luego de haber visto y comentado este muestrario de piezas, concluiré señalando algunas de las ideas que, en lo personal, tengo en mente en mi proceso creativo. Como todos sabemos, el arte existe para comunicar una verdad. La cantera de la que me nutro para decir esa verdad está en mi biografía. Parto de mi cotidianidad actual o pasada (o de la de mi familia, mis amigos o mis allegados), de la cual tomo un hecho cualquiera, el que descontextualizo, fragmento, sobrevaloro en parte, desestimo en otra, recompongo, para, finalmente, ofrecer mi versión personal del mismo.

El resultado es una obra estructurada de modo que no se quede como mera regurgitación de lo personal (lo que en definitiva sólo a mí interesaría), sino, de forma que el espectador tenga varias opciones de lectura. Puede que no comprenda de inmediato el porqué de esa cosa por mí presentada. Lo que espero es que se marche a su casa con el gusanillo de la interrogante, y que, eventualmente, pueda extrapolar lo planteado en la obra, a planos alejados de lo meramente personal del artista. Esto es válido tanto para el Performance como para la Danza.

¡Buenas tardes, y muchas gracias por su atención! 







viernes, 14 de septiembre de 2012

El artista es un guerrero



[El presente texto lo preparé atendiendo a la invitación del colectivo ColeActivo para participar en la actividad  El Performance - Conversatorio, dentro de las actividades de la exposición Equipaje compartido, la noche del jueves 13 de septiembre de 2012, en la Galería Nacional de Bellas Artes, Palacio de Bellas Artes, en Santo Domingo, Rep. Dominicana. Al evento fue invitado, también, el performero  dominicano Francis Taylor]



El artista es un guerrero

Por Jochi Muñoz

En, prácticamente, 24 horas tuvieron lugar dos acontecimientos que me han llevado a hacer un alto, a respirar y a repensar lo que he hecho, y, por supuesto, lo que haré en lo futuro. Fausto, el uno; tristemente, infausto, el segundo.

El primero de ellos, fue la inauguración de la exposición Sudarios, de la fotógrafa colombiana Érika Diettes, en la Capilla de Nuestra Señora de los Remedios, el jueves 6 del corriente, en el marco de Photoimagen 2012, organizado por el Centro de la imagen.

Al entrar al recinto que alberga la expo, nos encontramos con una serie de lienzos colgados, dispuestos para que el espectador tenga que deambular entre ellos, a modo de laberinto. Se trata de 20 retratos de estudio, realizados con el máximo control de los aspectos técnicos, tanto durante las sesiones de posado ante la cámara, como durante el proceso de impresión de los mismos. Los datos de la ficha técnica: Fotografía digital / Blanco y negro. Impresa sobre seda. 2.28 x 1.34 m.

                        Érika Diettes, Sudarios, Capilla Ntra. Sra. de los Remedios (2012)                        

Aparte de eso, ¿qué es lo que de particular tiene esta muestra? Sencillo: La artista se relacionó durante casi un año con mujeres que habían sufrido pérdidas de familiares cercanos (padres, esposos, hijos) a manos de grupos armados, en Colombia, las que, finalmente, accedieron a ser fotografiadas por Diettes, para, mediante sus retratos, y dado que ellas no disponen de otra vía, hacer conocer al mundo la situación de violencia por la que atraviesa buena parte del país.
                                                                                               
Esas mujeres se trasladaron al estudio de la artista, desde diversos puntos del país, y en sesiones individuales, y acompañadas por una terapeuta, contaron una vez más los recuerdos de esas experiencias de pérdidas sufridas. Mientras, la artista les hacía los retratos.
                                                                                                          
En esos 20 sudarios expuestos, está contenida una verdad: el dolor de un pueblo que se desangra. Una relectura por parte del público podría hablarle de la violencia ejercida a cualquier comunidad o a cualquier grupo o ser humano marginado y discriminado. Más aún, esos 20 sudarios son el fruto de un trabajo comprometido por parte de la artista.

                                 Érika Diettes, Sudarios, Capilla Ntra. Sra. de los Remedios (2012)                           

El segundo acontecimiento, el infausto, fue la triste noticia, conocida el viernes 7 del corriente, del fallecimiento de un artista del que venía siguiendo su obra…: Marcus Vinícius. 27 años, y con todo el mundo por delante, en sentido figurado y en sentido literal. Pero partió a otro plano.

    Marcus Vinícius, Habitar, (Fotografía digital, 2010)                                                                                 
Era un artista visual brasileño que, prácticamente, vivía y trabajaba en el mundo. Estudió Performance en la Escuela de Artes Visuales de la Universidad Federal do Espírito Santo (UFES), y en la actualidad estaba establecido en Buenos Aires, para concluir su Doctorado en Arte Contemporáneo Latinoamericano, en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Desde 2007, se desenvolvió en varios medios: vídeo, fotografía, instalación, dibujo y performance, en trabajos en los que dejaba, usando una jerga teatral, la piel. Esto, en muchos casos, no sólo en sentido figurado.

En su página web podemos leer: “El cuerpo ha sido a la vez el sujeto y el medio. Explorando los límites físicos y mentales de su ser, él ha soportado el dolor, el cansancio, el silencio y el peligro en la búsqueda de la transformación emocional y espiritual en obras duracionales. Explora las dicotomías: acción / inactividad; movimiento / quietud; presencia / ausencia. El silencio, la lentitud, los gestos mínimos son características comunes reconocibles en sus obras.”
                                                                                     
                                Marcus Vinícius, The Presence of the World in Me (Performance, 2011)                                          
Su producción la conozco sólamente a través de la documentación asequible por Internet, y se me antoja, al igual que la de Diettes, revestida de una gran pasión y entrega. Una forma de canalizar pulsiones contenidas en su cuerpo.

Estos dos sucesos a los cuales acabo referirme, hicieron que todo el plan de lo que tenía para tratar en este conversatorio, se echara para atrás. Miles de cosas me golpearon la mente. ¿De qué hablo? ¿Cómo lo digo? ¿Qué relevancia tiene eso? ¿Sería suficientemente motivante como para exponerlo antes los amigos que nos dan el respaldo de estar esta noche con nosotros? ¿Sería suficientemente responsable el abordaje? En pocas palabras: Si lo que pensaba tratar mostraría un decente nivel de compromiso.

Toda esa avalancha de cuestionamientos me produjo cierto nivel de ansiedad, pero con el aliciente de que al final, saldría… saldríamos, gananciosos ante el hecho de sincerarnos, tanto en lo personal como en lo artístico. En muchas ocasiones he expresado la frase de que “no basta con pararnos ahí con la cabeza adornada de lechugas y dar dos brincos, y creernos que eso es ya un performance.” Pero… y siguiendo con el cuestionamiento al que me he sometido, ¿por qué no lo sería? Bueno... ya nos contestaremos esto más adelante.

Me viene a la mente, ahora, algo que me expresara Marily Gallardo a la salida del panel “Una nueva mirada a la performance”, efectuado en el Auditorio del Museo de Arte Moderno (MAM), el viernes 9 de agosto de 2009, como parte de los eventos teóricos de la 25 Bienal Nacional de Artes Visuales. Perpleja, me hizo la observación que lo que ella hacía a principios de los ´90 nada tenía que ver con lo que hacemos ahora los performeros en ejercicio.

                                                            Marily Gallardo

Ella se extrañaba de que en el panel no se hubiese tocado lo referente a “¿qué pasó que las cosas cambiaron?”, y desilusionada se preguntaba “¿por qué no se reflexionó en torno a ello?”. Vale señalar que la Gallardo fue PREMIO en la XVII Bienal Nacional de Artes Plásticas, en 1990, y en la XIX, en 1994, en Categoría libre, y que, desde hace años, está alejada del quehacer del performance y dedicada a su oficio de bailarina, coreógrafa, profesora, investigadora de los aportes afro a nuestra cultura, encaminando todo esto a la gestión cultural de un proyecto que desarrolla en la comunidad de Los Mercedes, próxima a Villa Mella.
                                                                          
“¿Por qué no se reflexionó en torno a ello?” En esta frase de Marily está incluida la palabra clave que hará que todo proyecto marche: Reflexionar. Podríamos preguntarnos si, realmente, lo que hacía esa artista y otros más en esos años, era una cosa diferente a lo que hacemos hoy en día; o si esto último es el fruto de la evolución de aquello; o si son cosas que coexistieron, o mejor aún, si coexisten. Esto queda para que cada uno de nosotros nos lo respondamos.

Sea cual fuere el medio; sea cual fuere la manera de proceder dentro del mismo, es importante conocer las particularidades de éste; y en los casos en que el artista trabaje en diferentes, cuál o cuáles son los más a propósitos para desarrollar un proyecto en particular. Para esto habría que echar mano, vuelvo a señalarlo, a la palabra clave de Marily: Reflexionar.

En la medida en que se haga, en esa misma medida podremos involucrarnos, enamorarnos, hacer realmente propio un proyecto, y hacer que el producto resultante se mantenga en pie, gracias al proceso investigativo que está detrás, y que sin mostrarse abiertamente, deje traslucir la verdad implicada. El teatrista dominicano Manuel Chapuseaux, dice que cada espectador posee algo que él llama “sentido de la verdad”, gracias al cual uno se da cuenta de que algo funciona o no funciona.
                                                                                           
                                                                                Érika Diettes, Sudarios, Capilla Ntra. Sra. de los Remedios    (2012)

Quien asista a la exposición de Érika Diettes, ya mencionada, podrá no conocer todo el rollo del proceso previo, pero al enfrentarse a los lienzos, podrá poner en juego ese “sentido de la verdad” del cual habla Chapuseaux; podrá sentir que algo hace que los mismos se mantengan en pie, se mantengan incólumes ante el peso que encierran. Aunque, paradójicamente, en lo formal, no cuelguen de la pared, sino en el centro mismo de la sala, y por tanto, susceptible de balancearse constantemente, tanto por la acción del aire como por los toques de los asistentes. Pero esta solución de montaje es fruto, también, de las horas de reflexión de la artista.
                                                                        
Esto que digo, no es nada nuevo, y todos los aquí presentes lo sabemos, pero es bueno y oportuno mencionarlo de vez en cuando, como elemento motivador (instigador, diría la Gallardo) para un intercambio de pareceres entre todos.
                                                                                                    
Centrándonos en la disciplina que nos convoca esta noche, el performance, creo que ante todo, debemos tener muy claro qué es esto; “con qué se come”, como lo expresara una vez el mexicano Pancho López. O yendo un poco más lejos, como se preguntó, la también mexicana, Rocío Boliver (La congelada de uva) al iniciar una charla ante un grupo de estudiantes, “¿Para qué sirve la performance?”, contestándose, a seguidas, “No tengo la más puta idea”. Esto, buscando provocar en el auditorio esa desazón tan indispensable para llegar a acercarnos a las cosas.

Las definiciones de performances son incontables. No se asusten, que no vamos a agobiarnos con la lectura de las mismas; aunque sí voy a destacar una frase en particular que dice: “Definir el performance es redactar su epitafio”. Pero, cuidado, que pudiéremos perdernos.

Algo que creo debemos tener suficientemente claro, es de dónde proviene el sustantivo performance y su forma verbal to perform. Richard Schechner, un estudioso de los llamados Estudios de Performance, nos dice, referido al ámbito anglosajón, lo siguiente: “En los negocios, los deportes, el sexo, to perform es hacer algo según una norma: tener éxito, sobresalir. En las artes, to perform es montar un espectáculo, una obra teatral, una danza, un concierto. En la vida diaria, to perform es aparentar, ir a los extremos, subrayar una acción para que los están mirando.”

Vemos, pues, que por esos lares, el término es una especie de sombrilla que cobija, prácticamente, tanto la conducta del humano, la conducta animal, el rendimiento de una máquina… y en lo que respecta a lo artístico, performance es cualquier actividad que toque la esfera del arte.

En Latinoamérica, en cambio, no encontramos esa multiplicidad de aplicación del término, sino, que se circunscribe al tipo de arte en que es preciso que el artista esté presente en el aquí y el ahora, y en el que presente una acción, y no que la represente, ya que NO es teatro. Para fijar con mayor precisión este uso, se emplea el término Performance Art. En cuanto al género del término, unos prefieren el performance, otros, la performance. Hay quienes prefieren, en cambio, la denominación de acción o arte acción, en vez de la de performance; hay quienes la emplean indistintamente, y hay quienes establecen una diferencia.

Pero, aunque delimitado el término por nuestras latitudes, no nos libramos del uso sombrilla del mismo para guarecer manifestaciones variopintas, tanto artísticas como de animación, en las que el cuerpo esté haciendo acciones. Vistas así las cosas, pudiéremos decir que hay tantos tipos de performances como artistas haya. Un grupo de artistas se identifican más con una manera de hacer, mientras que otros experimentan y exploran con disímiles procederes. Válidos todos, siempre y cuando estén fundamentados en unos procesos de reflexión, que nos lleven a ser conscientes de cada elemento implicado; de por qué hacemos eso así. Se pudiese separar el grano de la paja.
                                                                                                                     Dra. Maja Horn
En mi caso particular, debo señalar ante todo, que mi formación de base es en las artes escénicas, particularmente la danza: folklórica, ballet, moderna, contemporánea, cuyos códigos de movimientos fui asimilando y archivando en mi cuerpo durante mi fase de preparación como intérprete. Cuando se me despierta el deseo de la creación, empleo ese bagaje a discreción, a la vez que me aventuro por otros senderos en busca de nuevos materiales. En ese deambular, en 2006, llego a los predios del Performance Art, a través del Diplomado en Estudios de Performance, coordinado por la Dra. Maja Horn, y en él (en el Perforance Art) encuentro el medio idóneo para canalizar mis pulsiones de modo apropiado.                                                                                                                                                                                           
Tanto en la danza como en el performance, he tenido la suerte de estar en contacto con profesores, compañeros y amigos generosos de los cuales recibo orientaciones puntuales que me han permitido ir desbrozando todos los escollos que he encontrando en mi camino. Ya como performero, las atinadas conversaciones con Clara Caminero, Francis Taylor, Jorge Pineda, Lina Aybar, Sayuri Guzmán, entre otras y otros, me han llevado, casi siempre, a repensar, a modificar, a desestimar proyectos tras someterlos a horas de reflexión. Entraba en arduas batallas en las que, muchas veces, creía que iba a desfallecer.

En reiteradas ocasiones me he visto precisado a dejar archivado algún proyecto, el que tras meses, en unos casos, y años, en otros, retomaba emprendiendo de nuevo el batallar. Me sonrío, mientras escribo este párrafo, acordándome de las muchas observaciones que me han hecho (y de casos en que no me lo externan, pero sí lo piensan) de que lo que hago… mejor expresado, de que lo que hacemos los performeros es fácil y no conlleva mucho esfuerzo.

Marcus Vinícius, The artist is Warrior
Eso último es una trampita en la que caen muchos espectadores, y peor, algunos artistas que desean incursionar en la disciplina “porque es cool”. El resultado obtenido por estos, no tenemos ni que comentarlo. Lo que sí digo, y con esto finalizo, es que al margen del medio elegido por el artista, para lograr trabajos como el de Érika Diettes, Marcus Vinícius y otros más, eso sólo se alcanza tras librar arduas batallas de reflexión.

Algunos de ustedes se preguntarán, ¿y qué de los recursos financieros, de gestión, de facilidades…? Eso es tema para un próximo encuentro.

Muchas gracias, y buenas noches.



                                                                               

         

                                                                                 


                                                                                Santo Domingo, Rep. Dominicana

                                                                                Miércoles 12 de septiembre de 2012









viernes, 27 de abril de 2012

Laudo del Jurado 24 Concurso de Arte Eduardo León Jimenes



Entre los días 23 y 26 de Abril de 2012, el jurado del XXIV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, conformado por Ivo Mesquita, Maria Elena Ditrén y Maria Inés Rodríguez, efectuó una rigurosa revisión de 153 dossiers participantes. Luego de la última sesión evaluativa del día 26 de los corrientes, el jurado seleccionó un total de (15) quince artistas, según lo establecido en el Artículo 11 de las Bases del Concurso:
Soraya Abu Naba'a, por la singularidad y frescura de su pintura y por su manera de abordar el tema de la mujer y la memoria.

Carlos de León, por su carácter autobiográfico y el modo sutíl de abordar temas sociales como la violencia.

Polibio Díaz, por la pertinencia y sistemática reflexión sobre la sostenibilidad medioambienta.

Evelyn Espaillat, por su manera de tratar el tema del paisaje urbano y la des-personificación de sus habitantes.

Stepanie Marie Gómez Jiménes, por la imediatez y frescura de sus incursiones en el cine y el video sobre los temas autobiográficos.

Hulda Guzmán, por su dominio de la técnica pictórica y su habilidad para construír narrativas de caracter autobiográfico.

Sayuri Guzmán, por el carácter intimista e interactivo de su propuesta, involucrando patrones de conducta sociales y culturales.

Citlally Miranda, por la originalidad de sus procedimientos pictóricos en el abordaje del tatuaje y su impronta en el cuerpo femenino.

Raquel Paiewonsky, por la consistencia y coherencia de su investigación sobre el cuerpo femenino y los problemas de género.

José Pión, por la manera peculiar de aticular imagen y sonido en sus videos y performances.

Francisco Rodríguez, por la legitimidad de sus investigaciones sobre la dominicanidad y su estudio de las culturas dominico-haitianas.

Juan Zapata, por su análisis de la problemática de la migración y la construcción de nuevas identidades transnacionales.

Jochi Muñoz, por su trabajo sistemático y constante investigación en el campo del performance, como estrategia para visibilizar problemáticas relacionadas con temas sociales y de género.

David Pérez ( Karmadavis), por la pertinenciay originalidad de sus acercamientos a temas políticos y sociales a través del performance, interviniendo en la comunicación y las relaciones interpersonales.

Yoel Bordas García-Godoy, por la originalidad en el tratamiento de la sostenibilidad y el medio ambiente, enmarcado dentro de un rico universo narrativo pictórico.

Firmado en Santiago de los Caballeros, el 26 de abril de 2012. Maria Elena Ditrén, Ivo Mesquita, María Inés Rodriguez.

Fuente: Diario Libre. Viernes 27 de abril de 2012; p. 41.



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viernes, 5 de agosto de 2011

Obras seleccionadas 26 BIENAL NACIONAL DE ARTES VISUALES

El Museo de Arte Moderno, de Santo Domingo, Rep. Dominicana, dio a conocer la noche del pasado viernes 29 de julio, la lista de las 109 obras seleccionadas (entre 450) para participar en la 26 Bienal Nacional de Artes Visuales, y tengo la dicha de que el performance que sometí, Reeducando a Jochi: Su primera lectura de la carta… ,está entre ellas. Mis colegas a quienes, también, les seleccionaron performances, son: Elvin Díaz, Sayuri Guzmán, David Pérez Karmadavis y Dan Eliú Almonte. El acto inaugural del evento será el 16 de agosto.


El jurado de Selección, estuvo integrado por los dominicanos Danilo de los Santos y Carlos Acero Ruiz, y el español Ricardo Ramón Jarne.

A continuación, la lista de las 109 obras seleccionadas:


VIDEO Y/O MULTIMEDIA (5)

Tomás Pichardo – Astro lunar
Tomás Pichardo – Linca confin
Luis Arambilet – Diáspora caleidoscópica
Caryana Castillo – La solución, de la serie perdedores
Ingrid Madera – El sueño
Lizett Mejía  – No veo, no oigo, no hablo (FUERA DE CONCURSO)



OBRA GRÁFICA (7)

Niurka Guzmán Otañez – Sin temor alguno
Niurka Guzmán Otañez – Divina tentación
Rafael Chiang Wu – Todo por crédito del amor
Susan Mézquita – Wash & Dray (7)
Leonardo Durán – Si me matan…
Ani Mederos – Cabeza de familia
Julio Guillén – Damas rosas caídas


INSTALACIÓN (17)

Genaro Reyes (Cayuco ) – Depredación nacional
Miguel Ramírez – Tierra en tronco
Miguel Ramírez – Botija, memorias del agua
Anabelle Pérez – Trúcamelo
Diógenes Abreu – Naturaleza muerta con paisaje de fondo
Marcos Lora Read – Tributo a los desaparecidos
Francisco Rodríguez – Mi = Muro
Julianny Ariza – Solo mientras sueño, me encuentras
Elvin Díaz – El Túnel
Charo Oquet – En un abrir y cerrar los ojos
Paolat de la Cruz – Absorción de memoria del espacio
Raquel Paiewonsky – Manos
Michelle Ricardo – Retórica de Isla (por tu gran culpa)
Eleomar Puente – Sueños tejidos
Johnny Bonnelly – Las gallinas de los huevos de nieve
Raúl Morilla – Convinando el sosiego
Engel Leonardo – Sin Título


FOTOGRAFÍA (12)

Héctor Carbuccia – Drogacolectiva
Herminio Alberti – Diálogo Mudo
Herminio Alberti – ¿Quién imita a Quién
Mayra Johnson & Guadalupe Casasnovas – Disolución al 4%
Orlando Barria – Muñecas sin rostro (Milly y Ana Rubí, Víctimas del ácido del diablo)
Erika Santelices – Mutación – transgresión – identificación (díptico)
Martín López – Retrato del autor Luis el Terror Díaz Portorreal (FUERA DE CONCURSO)
Evelyn Espaillat – Percepción
Pascal Meccariello – De la serie sin copyrigh 1, etiquetados con sol de verano y su derecho a una fresca merienda
Alejandro Taveras – Mi vida en salinas
Ruddy Florentino – Después de la tempestad viene la calma
Polibio Díaz – 207 St. (políptico 6 piezas)
Iliana Centeno – Recónditos deseos


ACCIONES PLÁSTICAS (Performance Art o Acción) (5)

Jochi Muñoz – Reeducando a Jochi: Su primera lectura de la carta…
Eliú Almonte – La casa
David Pérez (Karmadavis) – Retén en reposo
Sayuri Guzmán – Borrando mi sombra
Elvin Díaz – Ser o No ser


PINTURA (41)

Wali Vidal – De la serie viernes, sábado y domingo, El Viernes
Wali Vidal – De la serie viernes, sábado y domingo, El Domingo
Modesto Santiago – Lamentablemente (políptico)
David Arzeno (Gavingo) – Básico 1
David Arzeno (Gavingo) – Básico 2
Rosario Rivera Bond – The Blue Rencage
José Ramia Guzmán – Voceros
Genaro Phillips – Funcionarios de la Red – Pública
Soraya Abu Nabá – Hasta cuando
Persio Checo – Mis parientes más cercanos
Magno Laracuent – Las paredes tienen historia
Aquiles Azar Billini – Colada
Angel Urreli– Espiral # 28 A o Quetzalcoatl, pasando a pocas millas
Paula Saneaux – Como en el mundo de Cristina
Dinorah Álvarez – 1 Variedades….2009
Iván Ramón – Creciendo
Julio Cruz – Sueño de dama
Okey Segura – Mi destino
José Germán – De la serie banana república las marchanta
Kilia Llano – Nocturnidades (díptico)
Mónica Ferreras – Dos ventanas, dos ilusiones (díptico)
Victor Tavarez – De la serie morena y dijes I
Victor Tavarez – De la serie morena y dijes III
José Levy – Sin título
Luisa Dueñas (díptico) – FenómenoOposición
Miguel Villanueva – Interzona
Miguel Villanueva – Disculpa de Trujillo
Juan Reyes – Adversidad II (díptico)
Samuel Priego – Comercial desde 1492 (díptico)
Limber Vilorio – Topología tropical (políptico)
Eridelvis López – De pi feseté I
Moises Pellerano – Rape?
Marie Jiménez – Sin título
Marie Jiménez – Sin título
Rafael Paulino – Chi Kung de la Lujuria
Charlie Quezada – La Niña, La Pinta
Leticia Ceballos – Serie Vote por mi
Mckorni Salcedo – Ansiastornadas (díptico)
Orlando Meniccucci – Una tierra códice antillana”
José Almonte – El patrocinador de la menol (serie la casa de Annie Paola)
Josefina Garrido – Toda ella


CERÁMICA (1)

Natalia Ortega Games – Estructura Modular


DIBUJO (21)

Rafael Chiang Wu – Transmutación
Inés Tolentino – Matamos al puerco
Inés Tolentino – Pasión
José Azar Billini – Las múltiples caras del psicoanálisis (Retratos de Rafael)
Soraya Abu Naba’a – Estrago
Citlally Miranda – Aida, las Vírgencitas y los 7 frank
Maritza Álvarez – Lo que importa de los cuerpos, 1
Maritza Álvarez – Lo que importa de los cuerpos, 1
Rafael Delemos – Pagan por pecadores
Francisco Tiburcio – Sin Forma del Alma
José Pelletier – Serie Makandal 2
Alexis Valerio – Bésame Mucho
Marina Taveras – Puerta de jardines I
Marina Taveras – Puerta de jardines II
Amado Melo – Evolución Interior
Vladimir Velázquez – Conversaciones en la estancia (tríptico)
Amalia Angulo – Memoriosa
Erick Santos (kokuro) – Florece Pureza
Iris Pérez – Hijos del Sol, de la Serie en la Isla estoy
Kenya Rodríguez – De la serie mujeres apasionadas
José Almonte – Serie la casa de Anmie Paola






domingo, 21 de febrero de 2010

Clemente Padín o El caballero andante del performance y la poesía experimental

Por Jochi Muñoz
Hace un mes que Clemente Padín estuvo en esta ciudad de Santo Domingo, y todavía persiste la sensación de placer de haberle conocido. Estuvo agotando una serie de actividades que incluían una exposición con motivo a sus 40 años en el arte acción, una conferencia, la realización de un performance, un taller sobre Poesía experimental, y una sesión de lectura de poesía visual. Ambicioso programa, que de haber sido menos cargado hubiera sido más provechoso, ya que se le hubiera dedicado más tiempo al aspecto práctico del taller, pero, en todo caso, fue una fiesta, una brillante fiesta, ya que a los interesados nos permitió abrevar de viva voz de las experiencias de un maestro latinoamericano del arte.

Arte-estudio, grupo dominicano de gestión de las artes visuales, conformado por la artista Sayuri Guzmán y la curadora Clara Caminero, se involucró en la empresa de traer al maestro, con el respaldo del Centro Cultural de España (CCE), brindándonos así la oportunidad de conocer y departir con uno de los grandes artistas de la vieja guardia que aún se mantiene activo.

La primera actividad del programa fue la inauguración de la exposición Clemente Padín, 40 años de performance, intervenciones urbanas y poesía visual, efectuada el 15 de enero, en la sede del citado centro, curada por Guzmán y Caminero. Valga resaltar que la ciudad de Santo Domingo fue el primer punto de un largo periplo que recorrerá la exposición, visitando diferentes países de América y Europa.

Durante el taller de Poesía experimental, desarrollado del 18 al 20 de enero, muchos de nosotros por fin pudimos vivenciar cosas de las que teníamos referencias de oídas o que conocíamos a través de libros, y que en boca de Padín se redimensionaron. El maestro ofreció un recuento evolutivo de la poesía experimental, visionando y explicando los conceptos de poesía visual, sonora y performática, a través de las obras de los más importantes creadores. El taller culminó con la realización de trabajos por parte de los talleristas, que fueron expuestos en la sala Zona Cero, del CCE, durante dos semanas.

El 19 de enero, Padín impartió también una conferencia abierta al público, que entroncaba con la exposición, ya que ambas hacían referencia a su trayectoria de cuatro décadas en los campos del performance y de la poesía visual. Tras la conferencia, el artista realizó un performance clásico (como el mismo lo llamó), al modo como se realizaban en los años 70.

Parte de los talleristas

De pie, de izq. a derecha: Francis Taylor, Luz Bautista, Awilda Polanco, Lina Aybar, Clara Caminero (organizadora), Jenniffer Rodríguez, Iris Pérez, Nancy Vizcaíno, Luis Reynaldo Pérez y Sayuri Guzmán (organizadora). Sentados, de izq. a derecha: Jochi Muñoz, Clemente Padín, Alexei Tellerías, ¿? y Samuel Gregoire.

Clemente Padín, Licenciado en Letras, poeta experimental, artista y diseñador gráfico, artecorreísta, performero, curador, videasta y networker; con una carga impresionante de exposiciones de su obra, y otras tantas por él curada, se nos reveló como un hombre conocedor de su oficio, como un ser sensible, como una persona motivadora y como un convencido de que para lograr una obra con sustancia es necesario…imprescindible el leer. Leer, reflexionar para que con el tiempo el quehacer artístico devenga en una obra de madurez rotunda.

Tras 40 años batallando, Padín continua realizando performance, impartiendo talleres y dictando conferencias, entre otras actividades. Destaca en su oficio su claridad conceptual, su entrega y su amor a lo que hace, y en lo personal, sus dotes de caballero. Tras su retorno a su tierra natal, Uruguay, deja entre los talleristas un sentimiento de admiración y gratitud.

Santo Domingo, Rep. Dominicana
Sábado 20 de febrero de 2010