jueves, 7 de julio de 2016

¡Hoy, 7 de julio de 2016, cumplo 10 años performanceando!

Este día sólo agradezco a la vida por haberme colocado en torno a tantas personas, que de un modo u otro, me permitieron encauzar mi quehacer artístico por las sendas del Performance Art. ¡Gracias del alma! Hoy se cumplen 10 años de la realización de mi primer Performance.
Esta pieza fue Mi jardín, instalación-performance, realizada dentro del proyecto Arte Barceló 2006. Nuevas tendencias. Tercera edición, organizado por la galerista Mildred Canahuate, en el que a cada artista participante se le asignó una habitación en la cual realizar su obra, en el antiguo Gran Hotel Lina, hoy, Hotel Barceló, en Santo Domingo.
Contrario a lo que ocurrió con las piezas de los demás artistas en la que el público entraba a las habitaciones para verlas, en mi caso, la puerta estaba cerrada mientras yo permanecía ante ella dibujando pequeñas florecitas azules sobre curitas que la tapizaban, las que había colocado durante los tres días previos a la inauguración del evento.
Junto a la ficha técnica de la pieza había otra con el versículo:
Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; fuente cerrada, fuente sellada” (El cantar de los cantares 4:12)L
(Fotos: Jorge Mendoza y David Hernández-Martich

martes, 31 de mayo de 2016

En el recodo del Performance

El presente texto fue leído durante el III Fórum Nacional de Danza, organizado por Ballet Nacional, y celebrado en el Auditorio del Museo de Arte Moderno, de Santo Domingo, el viernes 29 de abril de 2016, Día Mundial de la Danza. Una versión más corta del mismo fue leída también en el encuentro “Conversando con los artistas”, enmarcado dentro de la celebración del Día Internacional de los Museos, el miércoles 18 de mayo de 2016, llevado a cabo en el mismo lugar donde fue realizado el Fórum de Danza. Los artistas invitados a este encuentro fueron tres artistas del Performance Art: Sayuri Guzmán, Joan Jiménez y Jochi Muñoz. Aquí comparto con ustedes la versión íntegra del texto en cuestión.

III Fórum Nacional de Danza
29 de abril de 2016

En el recodo del Performance
Por Jochi Muñoz

Buenas tardes, señora Mercedes Morales, Directora Ballet Nacional; profesores, bailarines, estudiantes, señores y señoras. Agradezco la deferencia que se tuvo con mi persona al invitarme a participar como ponente en este III Fórum Nacional de Danza, organizado por el Ballet Nacional.

Empezaré mi intervención pasando una serie de imágenes, sin orden ni concierto, como pueden
ocurrir esas cosas en un día cualquiera.
[PASAR IMÁGENES A VELOCIDAD RÁPIDA]

Se me ha pedido que agote mi turno haciendo referencia a una disciplina que, dentro de unos
meses cumpliré 10 años de estarla practicando: el Performance.

Para tratar de contextualizar y precisar este término, permítanme recurrir a la voz autorizada de Richard Schechner, un investigador de los llamados Estudios de Performance. Con relación al sustantivo performance y su forma verbal to perform, refiriéndose a los pueblos anglófonos, nos dice lo siguiente: “En los negocios, los deportes, el sexo, to perform es hacer algo según una norma: tener éxito, sobresalir. En las artes, to perform es montar un espectáculo, una obra teatral, una danza, un concierto. En la vida diaria, to perform es aparentar, ir a los extremos, subrayar una acción para los que están mirando.”

Por igual, siguiendo a Schechner, el término se aplica también a otros ámbitos o situaciones: en los entretenimientos, en la tecnología, en el ritual (sagrado y profano), en el juego.

Vemos, pues, que por esos lugares, el término es una especie de sombrilla que cobija, prácticamente, cualquier conducta humana, la conducta animal, el rendimiento de una máquina, la eficacia de un medicamento… y en lo que respecta a lo artístico, performance es cualquier actividad que toque la esfera del arte. Ahora bien, dentro de esas manifestaciones artísticas, hay una disciplina en particular, que es a la que me vengo dedicando, que para que pueda llevarse a cabo precisa que el artista esté presente realizando una acción, en el aquí y en el ahora, con unas matizaciones que veremos más adelante. Esta disciplina se denomina Performance Art. Al termino “Performance” se le pone el apellido “Art”. Esto delimita lo que se trata.

En Latinoamérica, por su parte, no encontramos esa multiplicidad de aplicación del término como en los países de habla inglesa. Sólo lo empleamos para referirnos a lo que ya se mencionó como Performance Art, y en la generalidad de las veces, sólo nos limitamos a decir Performance, porque ya sabemos a qué nos estamos refiriendo.

Puntualizando: En el ámbito de habla inglesa, Performance es un término que se aplica a la acción o comportamiento en ámbitos diversos de la vida, incluyendo el del arte, y dentro de éste se tiene lo que se denomina Performance Art. En América Latina, sólo se le emplea en esa última acepción.
En cuanto al género del término, unos prefieren decir el performance, otros, la performance. Hay quienes prefieren, en cambio, la denominación de acción o arte acción, en vez de la de performance, pero hay quienes la emplean indistintamente. Además, hay quienes emplean ambas formas, pero estableciendo una diferencia: “performance”, en los casos en que el artista participa (está presente), y “acción”, cuando es otro u otros los participantes que echan adelante la propuesta conceptual del artista.

El presente texto no pretende ser un trabajo académico sobre esta disciplina, en el que se aborden los antecedentes, origen y evolución. No, serán unas líneas en las cuales expresaré ciertos puntos básicos que nos permitirán captar mejor de qué se trata el asunto, y a cuya práctica llegué mediante una lenta decantación de lo que me fueron aportando muchas personas en el transcurso de mi vida.
                                                                                                                                                                                    Como muchos de ustedes saben, mi formación artística está arraigada en la Danza. Empecé en la Escuela del Ballet Folklórico Dominicano (posteriormente, Nacional), bajo la tutela de Fradique Lizardo y Nereyda Rodríguez; luego, en el Ballet Santo Domingo, dirigido por Irmgard Despradel y, años después, en el Taller de Danza Moderna, dirigido por Eduardo Villanueva. Por igual, asistí a Ritmos, espacio de danza, dirigido por María Luisa (Marilú) Valdez y Nelia Barletta. Durante todo ese tiempo asistí, simultánea o sucesivamente, a cursos, talleres, seminarios… tanto de Danza como de Teatro, y de áreas relacionadas. Tenía hambre insaciable por saber.

Dirigí durante muchos años el Grupo de Danza de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, aquí en Santo Domingo, donde realicé mis primeras intentos coreografías, pero fue en varias de las ediciones del Encuentro de Coreógrafos Contemporáneos, producidos por la mencionada Ritmos, espacio de Danza, donde lo hice con profesionales de las artes escénicas.

En mis primeras piezas, como es de suponer, estaba influido por mis profesores, mas, al pasar el tiempo, esos visos se fueron atenuando, y fue surgiendo una voz más personal. Amén de conversaciones con amigos y compañeros, en esto tuvo mucho que ver mi participación en el Primer Taller de Integración de las Artes Escénicas, en 1996, impartido por el español Guillermo Heras, quien hoy nos honra una vez más con su presencia. Eso me cambió el mundo. Vi que las cosas podían hacerse de modos diferentes, y ser todos válidos. Mi campo de acción se me ampliaba. Fruto de esto fueron las piezas que presenté en el mencionado Encuentro de Coreógrafos.

Pasarían 10 años, desde la experiencia con Heras, para que me viera ante otro hito en mi vida creativa: En 2006, cursé el Diplomado en Estudios de Performance, coordinado e impartido por la doctora Maja Horn, en la Facultad Latinoamericana de Estudios Sociales (FLACSO), aquí en Santo Domingo. Mis búsquedas creativas se enrumbaron por la senda del Performance.

Haciendo acopio de todo lo aprehendido en mis años de formación conceptualizo y realizo mis primeros performances. Desde entonces, muchas personas me preguntan que qué es eso, y, a veces, ni el nombre les suena. Al tratar de explicarle, he optado por decir algo que no es, poniendo como referente al Teatro. Me explico.

Les digo que en una obra de teatro, en una película o en una telenovela, los que trabajan en ellas representan a alguien, esto es, actúan el personaje que les ha sido asignado. En el Performance, en cambio, el artista presenta una acción. Es el artista mismo, como él, como persona, no como un personaje, que realiza una acción que construye como metáfora.

Además, está el simulacro. En el teatro, nadie se corta, nadie se emborracha. En el Performance, en cambio, cuando un artista se corta, pues, se corta de verdad; si se embriaga, pues, toma alcohol de verdad. Esto así, a menos que el hecho mismo de simular sea parte conceptual de la pieza, y el espectador así lo capta.

El performance es un arte vivo que regularmente se nutre de elementos provenientes de diversos medios, utilizándolos como instrumentos para su gestación. Así, puede recurrir al teatro mismo, a la poesía, a la danza, a la música, a la pintura, la artesanía… pero, no es ninguna de estas disciplinas. Además, puede recurrir a cuantos recursos técnicos y parafernalia le sean pertinentes. Se conjuga todo para darle así forma a la pieza, pero teniendo como soporte principal el cuerpo de artista.

Los temas que abordan son tan diversos, como diversas son las situaciones que ocurren en la vida misma. Cualquier cosa puede ser objeto de un performance. Es tarea del artista conceptualizarlo de modo riguroso, y ofrecerle al público unos códigos claros para que éste pueda hacer la lectura de la pieza. Lectura ésta que no necesariamente tiene que coincidir con lo pensado por el artista. Cada uno mira las cosas dependiendo del bagaje que traiga a cuestas. Asuntos relativos a situaciones personales o familiares, sociopolíticos, de género, de violencia, de gratitud… insuflan vida a la propuesta del artista.

Encontramos artistas que también son activistas de alguna causa, y conjugan ambas cosas en sus proyectos, con resultado artístico aceptable, en unos casos, y en otros, con una lectura bastante directa por parte del público, ya que lo que prima en ellos es que el público se involucre de manera llana con lo planteado, aunque se tenga que sacrificar el valor estético, el valor artístico.

Las piezas pueden tener una duración de pocos minutos o ser, en cambio, performance duracionales, esto es, que se extienden por horas, días, semanas, meses e, incluso, años. Ser realizados bajo techo, o en exterior, haciendo suyos los parques, calles, plazas comerciales, ríos, playas, cementerios, montañas… en fin, cualquier lugar que se avenga al tema tratado.

Se cual sea el sitio en que se hagan, un factor a tener en cuenta, es el público. Éste puede asistir respondiendo a una invitación personal o a una convocatoria abierta; o puede ser un público cautivo; o, al artista irrumpir en algún lugar, los allí presentes constituirse en público; o, si es en una calle, los transeúntes convertirse en tal.

                                   ●Sole Fermín, Penitencia (2013). Proyecto Hello Krisis 
   
Las imágenes que vimos a velocidad rápida al principio son todas performances en el sentido amplio que les dan los anglosajones. Entre ellas se encuentran algunas de Performance Art, y otras, que sin serlo, podrían, de entrada, hacernos creer que sí lo son. Uno como espectador no sabe a ciencia cierta si son una cosa o la otra. En estos casos saber el nombre y trayectoria de quien lo realizó o planificó podría ayudar a dilucidar esto, como también, y de manera preponderante, conocer por qué llevó a cabo tal acción. Con esto último nos referimos a la intención. Por ejemplo, cargar una cruz puede ser el medio que elija una persona cualquiera para, simplemente, protestar por cualquier necesidad momento en que eso es arte, o, por el contrario, quien carga ese objeto puede hacerlo, tal como lo realizó la artista puertoplateña Sole Fermín, como una metáfora con fines estéticos, con la intención de hacer una propuesta artística.

A seguidas veremos y comentaremos imágenes de documentación fotográfica de algunas piezas de 9 artistas, que ilustran puntualmente las cosas a las que me he referido en el texto. Empezaremos con los artistas del patio:

Eliú Almonte (San Francisco de Macorís,1970). Artista multidisciplinario. Vive y trabaja en Puerto Plata. Veremos la documentación y comentaremos estas dos piezas:
  ● Monsanto Smoothie (2013). Festival Internacional de Performance de Miami                                     ● Rudo Nerusununguko (2015) [“Paz y amor”, en lengua shona]. Goethe Institute, Harare /                     Zimbabwe.






















Lina Aybar (Santo Domingo, 1970). Con formación en artes visuales. Inició su carrera en el Performance en 2006. Veremos la documentación de dos de sus piezas:
● 70% (2011). Realizado el Día Internacional del Agua.                                                                         ● Hecha tiras (2006)



























Sayuri Guzmán (Santo Domingo, 1976). Estudió Historia del Arte, y empezó a trabajar en el Performance en 2006. Haremos referencia a dos de sus piezas:

● 
Para entender el vacío (2014). Arte de Incertidumbre, Festival Internacional de Performance.         ● Postración (2015). Realizado en el Festival Internacional de Performance INDEX.
          





























David Pérez Karmadavis (Santo Domingo, 1976). Artista multidisciplinario, desarrolla su obra en los campos del performance, pintura, dibujo, grabado, cerámica y video. Reside y trabaja en Guatemala. De él veremos dos de piezas:    
Al tramo izquierdo (2006). Realizado dentro del proyecto “La ruta de la Performance”.                     Estructura completa (2010). Pieza participante en el XXIII Concurso de Arte Eduardo León              Jimenes. (MENCIÓN DE HONOR)    










                                                                                

Jochi Muñoz (San Francisco de Macorís, 1954). Veremos dos de sus piezas:
● 12 mujeres doblando 12 pantaloncillos durante 127 minutos (2012). Festival internacional de          Performance INDEPENDENCE.DO                                                                                             ● Duarte, después de Zhang Huan (2016). Festival Internacional de Performance                                  INDEPENDENCE.DO






























Francis Taylor (Santo Domingo, 1972). Con formación en teatro, desarrolla su obra de Performance (aunque no con la asiduidad que nos gustaría verlo), en paralelo con sus labores en el activismo LGBT y en las de políticas públicas en el área de drogas. Veremos de Francis:
 ●  ...aún la nave del olvido… (2011, 2012 y 2014)                                                                                  Punto de cruz (2009). XXV Bienal Nacional de Artes Visuales, Santo Domingo.



                                                                                                                                                         











Los próximos tres artistas son  de tres puntos de América Latina:                                                            
Regina José Galindo (Ciudad de Guatemala, 1974) nace en la Ciudad de Guatemala donde reside y trabaja. Es una artista visual especializada en Performance Art, y autora de textos poéticos. Su trabajo explora las implicaciones éticas de las injusticias sociales, relacionadas con discriminación racial, de género y abuso de poder. Veremos dos piezas:
● El peso de la sangre (2004). Plaza Central, Ciudad de Guatemala.                                                        Looting (2010). Comisionado y producido por House der Kulturen der Wetl. Berlín.



























Lorena Wolffer (México, 1971) es una artista y activista cultural mexicana. Su obra, en general, es de denuncia y una muestra para concientizar sobre la situación real de la mujer, por lo que aborda la violencia de género, los estereotipos femeninos y los prejuicios sociales. Comentaremos estas dos piezas:
● Evidencias (2010). (Instalación expuesta en varios museos de Ciudad México)                                 ● Muros de réplica (2010)  





















Juan Montelpare (Valcheta, Argentina, 1979). Estudió teatro, títere, artes plásticas y artes visuales. Trabaja en diferentes medios y disciplinas como performance, composición e intervención urbana, dibujo, pintura, instalaciones, fotografía, teatro, títeres, video documental entre otras. Autor de textos teatrales y de performance. Haremos referencia a dos de sus piezas:
●  Suave caricia de ciudad (2015). Forma y Sustancia, Festival Internacional de Performance. San Salvador, El Salvador.                                                                                                                               ●  De la serie “Formas de amar” (2014). Lugar Común, Encuentro Internacional de Performance en la Mitad del Mundo. Quito.


























Luego de haber visto y comentado este muestrario de piezas, concluiré señalando algunas de las ideas que, en lo personal, tengo en mente en mi proceso creativo. Como todos sabemos, el arte existe para comunicar una verdad. La cantera de la que me nutro para decir esa verdad está en mi biografía. Parto de mi cotidianidad actual o pasada (o de la de mi familia, mis amigos o mis allegados), de la cual tomo un hecho cualquiera, el que descontextualizo, fragmento, sobrevaloro en parte, desestimo en otra, recompongo, para, finalmente, ofrecer mi versión personal del mismo.

El resultado es una obra estructurada de modo que no se quede como mera regurgitación de lo personal (lo que en definitiva sólo a mí interesaría), sino, de forma que el espectador tenga varias opciones de lectura. Puede que no comprenda de inmediato el porqué de esa cosa por mí presentada. Lo que espero es que se marche a su casa con el gusanillo de la interrogante, y que, eventualmente, pueda extrapolar lo planteado en la obra, a planos alejados de lo meramente personal del artista. Esto es válido tanto para el Performance como para la Danza.

¡Buenas tardes, y muchas gracias por su atención! 







lunes, 13 de julio de 2015





                            Aclaración de "De mano con la Bienal"
Por nueva vez, deseamos dejar constancia de nuestra posición de no participar sometiendo obras en la edición 28 de la Bienal Nacional de Artes Visuales, a inaugurarse el próximo 16 de agosto. 
De igual modo, "De mano con la Bienal" le remitió una carta al Ministro de Cultura, José Antonio Rodríguez, en fecha 26 de junio de 2015, en la que le informábamos nuestro retiro de la actividades teóricas dentro del Museo de Arte Moderno, a ser desarrolladas durante la Bienal, tal y como habíamos contemplado en un principio. De esta forma, evitamos que se produzcan confusiones entre el público. Aunque sí le señalamos, en la misma comunicación, de nuestro deseo de realizar una conversación en el Museo, con posterioridad a la finalización de la Bienal.

Reiteramos que no comulgamos con unas bases emanadas de los "resultados" de un Foro Consultivo, del cual aún no se dan a conocer las conclusiones o relatoría que transparente lo allí discutido.
Algunos miembros del Comité Organizador continúan declarando ante la opinión pública acerca de lo abierto y democrático de ese encuentro, cuando sabemos que fue todo lo contrario. El Foro se manejó de modo muy cerrado, empezando con el hecho mismo de las invitaciones. Fue notoria la ausencia (por no haber sido convocados) de muchos artistas que pudieran haber cuestionado ciertos planteamientos de los organizadores, lo que, sin dudas, se hubiese reflejado en las actuales Bases.
Es una involución que los logros conseguidos en las últimas bienales se hayan echado por la borda. Para esta edición 28, con relación a las BASES, todo está consumado, pero, para la 29, hay que redoblar esfuerzos y afanes.
DE MANO CON LA BIENAL
Fermín Ceballos, Mónica Ferreras, Sayuri Guzmán, Pascal Meccariello, Citlally Miranda, Jochi Muñoz, Raquel Paiewonsky, David Pérez Karmadavis, Jorge Pineda, Belkis Ramírez 

Santo Domingo
Lunes 13 de julio de 2015 


martes, 7 de abril de 2015

Sobre puntos fundamentales que las Bases de la Bienal Nacional de Artes Visuales, de Santo Domingo, debe contemplar



Sobre puntos fundamentales que las Bases de la Bienal Nacional de Artes Visuales debe contemplar

Ante la publicación en El Nuevo Diario, en fecha 10 de febrero de 2015, de una serie de propuestas que podrían ser incluidas en las Bases de la 28 Bienal Nacional de Artes Visuales, y que emanaron del foro consultivo “Repensar la Bienal Nacional de Artes Visuales”, efectuado el pasado año, los abajo firmantes les sometemos el presente documento a la Comisión organizadora de la Bienal, en el que hacemos la petición de enmienda, parcial o total,  a las propuestas aparecidas en la referida publicación.

Debajo del título de cada renglón presentado, incluimos en cursivas la parte de las propuestas publicadas que consideramos deben ser enmendadas.

Sobre la creación de una Comisión Permanente de la Bienal 
Celebramos la iniciativa de la creación de una Comisión Permanente que se encargue de organizar y dar seguimiento, no solo a la Bienal Nacional, sino también de mantener  contacto con bienales y otros eventos internacionales, ya que una de las preocupaciones de los artistas que participan y han sido ganadores de nuestra Bienal  es la nula proyección de su trabajo en el extranjero, cosa que la Bienal ha debido gestionar.
Tenemos la certeza de que esta comisión estará formada por especialistas y/o personalidades relevantes dentro del ámbito artístico nacional y que, a su vez, posean  o puedan establecer conexiones a nivel internacional.  

Sobre el Gran Premio
“El Gran Premio de la Bienal Nacional se otorgará a un artista de reconocida trayectoria en nuestro medio...”
Siempre estaremos de acuerdo con el reconocimiento del que ha desarrollado una carrera meritoria en cualquier campo del quehacer humano, pero cada cosa hay que ponerla en su lugar y contexto.
Los que someten obras a la Bienal pasan por un escrutinio de selección cuyo fin consiste, precisamente, en garantizar un estándar de calidad y profesionalidad, con una obra lo suficientemente meritoria como para formar parte del evento y competir por los premios a otorgar. En este punto todos los artistas participantes se encuentran en igualdad de condiciones. Pretender distinguir entre los que tienen más tiempo en la carrera, más méritos acumulados y/o simplemente son más conocidos, nos parece  incongruente e injusto, ya que es privilegiar a unos en detrimento de otros, en un acto de franca discriminación. Este es un evento de artistas profesionales, independientemente de edad, tiempo de ejercicio, méritos o fama. Basta con echarle un vistazo a la historia del arte para saber que ninguno de estos factores determina la calidad y trascendencia de la obra de un artista.
Si lo que se busca es reconocer la trayectoria de los artistas, entonces hay que crear un premio a la trayectoria, en adición a los ya existentes en la Bienal, esto es, los ocho (8) premios igualitarios y el Gran Premio. 
Proponemos por tanto dos opciones para la creación del Premio a la Trayectoria:
     1- a) Incluir en las bases un renglón separado, el cual implicaría requisitos específicos   para poder aplicar: años de carrera, exposiciones, distinciones, etc. El artista que se inscriba en éste, sólo podría optar única y exclusivamente por este Premio a la Trayectoria, quedando al margen de optar por los premios regulares de la Bienal, esto es, los ocho (8) premios igualitarios y el Gran Premio. De igual modo, no tendría que exponer ninguna obra en el salón, ya que lo que se le evaluará es su hoja de vida.
         b) El artista que ganare el Premio a la Trayectoria, no podrá optar de nuevo al mismo ni a los premios regulares en ediciones posteriores de la Bienal, aunque sí podría participar en el evento como invitado, pero fuera de concurso.
     2- a) Incluir en las bases un renglón que señale que el Jurado seleccionará un artista de entre todos los participantes tomando en cuenta la relevancia de su trayectoria profesional, y se le otorgará el Premio a la Trayectoria. El artista así galardonado queda al margen de que se le adjudique uno de los premios regulares  de la Bienal, esto es, los ocho (8) premios igualitarios y el Gran Premio.
        b) El artista que ganare el Premio a la Trayectoria, no podrá optar de nuevo al mismo ni a los premios regulares en ediciones posteriores de la Bienal, aunque sí podría participar en el evento como invitado, pero fuera de concurso.
      c) Si la obra de este artista es considerada de relevancia para la colección del Museo, éste podría adquirirla, por medio de la compra directa de la misma. 
Como se puede observar, en ambas opciones se establece que el Premio a la Trayectoria sea una creación, y que sea independiente de los ocho (8) premios igualitarios y del Gran Premio. Éste último, repetimos, no debe darse por la trayectoria del artista, sino que  debe ser otorgando a una obra expuesta o realizada en el evento, cuya técnica de ejecución, concepto y/o estética con que sea realizada cumpla con los estándares del arte actual. 

Sobre la obra de carácter permanente y el acervo del Museo
“…cuya obra sea eminentemente de carácter permanente, a fin de enriquecer el acervo del museo”.
Comprendemos la preocupación de las autoridades del Museo por velar por su colección, como también, que uno de los objetivos de la Bienal es, precisamente, engrosar la misma,  pero, bajo esta  condición de que la obra premiada sea "eminentemente de carácter permanente", sólo saldrán favorecidos ciertos medios en detrimento de otros. Ya esto va en contra de lo que la misma Bienal enarbola de entrada, de que es inclusiva para todo el que desee participar. 
No olvidemos que todo artista que es seleccionado por un Jurado cualificado para participar en un evento, está en igualdad de condiciones para optar por los premios en juego.  Artistas que trabajan medios efímeros y arte conceptual quedarían descalificados automáticamente de la Bienal, si se asume eso del "carácter permanente", independientemente de la calidad de la obra presentada, lo constituye un acto de discriminación inaceptable.
Es como si una obra conceptual o de carácter efímero no es algo que existe y por tanto no puede ser un patrimonio o no merece reconocimiento. Por una razón existen los conceptos de patrimonio intangible, propiedad intelectual etc. 
Existen miles de obras que no existen físicamente y forman parte del acervo de museos de todo el mundo. Las mismas son  una referencia importantísima en la historia del arte, ya que enriquecen el pensamiento y las posibilidades de creación artísticas, y tienen una influencia en el desarrollo posterior del arte.
Hay obras inmateriales o de carácter efímero, que no necesitan de un espacio físico ni técnicas de conservación para poder preservarlas, solo un archivo con la documentación de las mismas, por lo que no implican ningún desafío especial para el museo y por tanto ninguna razón para su discriminación. De hecho, puede haber más garantía de conservación en una obra conceptual que en una obra objetual ya que el objeto fácilmente desaparece, pero una idea, un concepto, puede permanecer y transmitirse indefinidamente.
Si bien es cierto que existen otras que requieren ciertas condiciones para garantizar su conservación, y que nuestro Museo no posee, la solución no es discriminar estos medios, sino crear las facilidades para poder conservarlas. Siempre hay que luchar en función del desarrollo y no conformarnos con el estancamiento.  

Sobre las categorías 
“Se planteó que las premiaciones deberán ser por categorías”
Los procesos creativos y técnicos actualmente no distinguen o no se limitan a las definiciones de categorías. La diversidad es tan amplia que necesitaríamos establecer una cantidad enorme de “categorías” para darle cabida a todas las posibilidades que el arte actual presenta, y, aún así, sería muy confuso y complicado delimitar una cosa y otra. 
Los medios se fusionan, se combinan, no hay límites de recursos para la expresión artística. Lo mismo una obra puede ser una grabación de sonidos, una escultura de bronce, un dibujo de carbón sobre papel, o una experiencia sensorial caminando por el bosque o la ciudad, una aplicación digital difundida por internet, como obras per se, o la obra puede ser la combinación de varios de estos medios. Establecer categorías estrangula las posibilidades y por tanto limita el desarrollo.
Estamos de acuerdo con que existan eventos dirigidos a disciplinas específicas: concursos de pintura, de fotografía, de vídeos, de cerámica, festivales de performance, etc. Ojalá existieran otros, por ejemplo, de escultura, que tanta falta hace. Pero la Bienal es el evento nacional de las artes visuales, y, por tanto, tiene que ser abierto a todas posibilidades.

Sobre la estructura física del edificio
“Si su propuesta afecta la gravedad de la estructura física del edificio en donde se celebre el evento, se desestimará la propuesta de manera categórica”.
Estamos de acuerdo en que hay que garantizar la integridad del Museo como la de cualquier otro espacios expositivo que pudiera emplearse. Esa salvedad se les debe advertir a los artistas para que la tomen en cuenta al momento de conceptualizar sus propuestas.  
Ahora bien, si la ésta propuesta amerita de la modificación del espacio de un modo reversible, esto es, no permanente, el Jurado debería sopesar este detalle al momento de tomar una decisión.   

Sobre los jurados
“…los proyectos presentados serán sometidos a un Jurado de selección y uno de premiación”
Creemos que es más efectivo que un mismo Jurado realice la selección y la premiación, ya que las decisiones finales serán más coherentes. Además, dispondrán de más oportunidades de examinar cada obra, ya que lo harán tanto en la fase de selección, como  en la de premiación. En el caso de los proyectos, tendrán la oportunidad de ver la evolución que experimentan estos hasta culminar con su exposición.
Es responsabilidad de la Comisión Permanente de la Bienal garantizar que el jurado esté compuesto por personas competentes, y no prejuiciado con ningún medio.

Sobre la apertura de la Bienal
¨…así mismo, se  acordó la  participación abierta de  todos los dominicanos y dominicanas, que, individual o colectivamente, deseen presentar sus proyectos artísticos¨
Nos preocupa mucho esta  apertura y que prime la cantidad versus calidad. En el conversatorio  de la pasada 27 Bienal, el Jurado y los miembros del Comité organizador se enorgullecieron de que la cantidad de inscritos y de seleccionados fuera record. Nuestra opinión, es que se debe proteger la calidad de la Bienal ya que es el único evento de arte auspiciado por el Estado.
Proponemos el siguiente requisito para los interesados en participar por vez primera en la Bienal: 
La presentación de un dossier que muestre trabajos anteriores.
En nuestra opinión, cuidando por la calidad de los participantes, velamos por el prestigio de nuestra Bienal. 

Otros tres (3) puntos que el Comité debe considerar
         1-Que se expanda el criterio de inédito a las publicaciones hechas por internet para así          
            evitar futuras discusiones en este sentido. 
         2- Que se establezcan medidas pertinentes que eviten el asunto de las "apropiaciones", 
              que en muchos casos no son tales, sino, plagios
         3- Que se comprometan a gestionar la impresión del catalogo a la brevedad posible. 




FIRMADO CONFORME:

Fermín Ceballos, Jochi Muñoz, Jorge Pineda, Sayuri Guzmán, Belkis Ramirez, Raquel Piewonsky, Mónica Ferreras, Dan Eliú Almonte, David Pérez Karmadavis, Pascal Meccariello,  Citlally Miranda, José Ramia, Engel Leonardo.

viernes, 27 de febrero de 2015

EQUILIBRIO






EQUILIBRIO, performance de Jochi Muñoz. En la mitad de la superficie de un huevo escribí el dígito “171” esa misma cantidad de veces, número que corresponde a los años de la Independencia nacional. Al finalizar, dejé el huevo sobre un pedestal, expuesto a cualquier contingencia. 




La acción la realicé la mañana del 27 de febrero de 2015, en la Plaza Independencia, de la ciudad de Puerto Plata, dentro de la celebración de V Festival Internacional de Performance INDEPENDENCE-DOM, organizado por la Plataforma Dominicana de Performance. (Fotos: Pery Jiménez y Jochi Muñoz / Diseño afiche: José Ramia)









Con especial gratitud a: Plataforma Dominicana de Performance (por su deferencia al invitarme al evento); Clara Caminero (por el trabajo curatorial); José Ramia (por el diseño del flyer y apoyo constante); Francis Taylor (por su disposición en las constantes consultas); Pery Jiménez (por la documentación fotográfica); Sole Fermín (por la documentación en video); Orlando Menicucci (por ser celoso "guardían" de la pieza).

lunes, 24 de marzo de 2014

Laudo de selección XXV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, 2014



Entre los días 19 y 21 de marzo del 2014, el jurado del XXV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, conformado por Andrea Giunta, Sofía Hernández Chong Cuy y Jorge Pineda, efectuó una revisión de 136 dossiers de artistas presentados a dicha convocatoria.
Luego de estas sesiones que incluyeron evaluación y discusión, el jurado seleccionó un total de 14 artistas según lo establecido en el Artículo XI de las bases del concurso. Cada uno de estos 14 artistas trabaja individualmente. El jurado considera que sus trabajos nos permiten abordar distintas reflexiones y problemáticas, las cuales han sido organizadas de la siguiente manera:
• Artistas que nos llevan a cuestionar el lugar de la mirada, más que el de la imagen, en la articulación del imaginario social:
Fermín Ceballos
Laura Castro
Freddy Pérez
• Artistas que nos invitan a explorar las bases de los consensos que hemos establecido colectivamente, y que podríamos también desestabilizar, en la construcción de las identidades nacionales:
Maurice Sánchez
David Pérez “Karmadavis”
Patricia Encarnación
• Artistas que nos comprometen a evaluar las formas en las que establecemos las identidades culturales, poniendo en discusión las fricciones que surgen a partir de las diferencias de género, tradición y emancipación:
Marie Jiménez
Joiri Minaya
Queury Dicent
• Artistas que nos proponen interrogar formas de construcción de la subjetividad a partir de posibles travesías en los ámbitos domésticos, urbanos y de la naturaleza:
Randy Morales
Gustavo Peña
Andrés Farías

• Artistas que nos proporcionan pautas para visualizar sistemas que organizan el tiempo y el espacio, sirviendo a la vez como posibles nexos con la escena artística nacional del pasado cercano:
Jochi Muñoz
Mónica Ferreras
El jurado considera que la presentación pública de estas propuestas permitirá la reflexión sobre las preocupaciones artísticas y culturales de la República Dominicana. El jurado también considera que por ello se enriquecerá el diálogo que este país tiene con el mundo a través de las artes, sirviendo de plataforma para la visualización regional e internacional de su escena artística.
El jurado agradece a todos los artistas que participaron en el concurso. Su trabajo motivó intensa deliberación y conversación sobre el quehacer artístico en este país. Esperamos con expectativa ver la exposición del XXV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes.